Como Bajar La Fiebre Remedios Caseros
Remedios caseros para adultos

  1. Tomar mucho líquido. Durante una fiebre, el cuerpo necesita usar más agua para compensar su temperatura elevada.
  2. Descansar. Contrarrestar una infección requiere mucha energía.
  3. Tomar un baño tibio.
  4. Utilizar medicamentos de venta libre.
  5. Vestir ropa ligera.

¿Qué hacer para que se te quite la fiebre?

Descansa y bebe mucho líquido. No se necesitan medicamentos. Llama al médico si la fiebre aparece con un dolor de cabeza fuerte, rigidez en el cuello, falta de aire, u otros signos o síntomas inusuales. Si sientes malestar, toma acetaminofén (Tylenol, entre otros), ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros) o aspirina.

¿Cómo usar el alcohol para bajar la fiebre?

Un síntoma sobre el que abundan las recomendaciones, sin embargo, siempre deben chequearse con un especialista en salud. Es muy común que los niños tengan fiebre, debido a las enfermedades e infecciones que contraen. También, es frecuente que los padres no sepan si es que implica un peligro o por qué se produjo, o cuál es la mejor forma de medirla y manejarla.

  1. La doctora Patricia Salinas, pediatra de Clínica Alemana, aclara qué significa la fiebre y cuáles son los mitos en torno de ella.
  2. MITO: La fiebre es dañina para los niños.
  3. FALSO: La fiebre no es dañina ni es una enfermedad, sino una respuesta del organismo ante una infección y también un mecanismo de defensa.

Puede ser de mucho beneficio y hay que perderle el temor. MITO: Causa daño cerebral permanente, por lo que es necesario detenerla cuanto antes. FALSO: La fiebre por lo general no excede los 42°C y a esa temperatura no se ha demostrado que exista daño en ningún órgano del cuerpo, incluido el cerebro.

  • Cuando la temperatura del cuerpo sobrepasa los 42°C se denomina hipertermia, que sólo se produce en condiciones muy especiales, cuando el cuerpo ha perdido la capacidad de autorregulación o cuando las condiciones ambientales son muy adversas.
  • La hipertermia no ocurre en condiciones normales de infección.

MITO: La fiebre no se puede solucionar con medicamentos. VERDADERO : La fiebre es la respuesta del organismo ante una infección, no una enfermedad. Los medicamentos antipiréticos se logran bajar la temperatura del cuerpo, es decir, controlan la fiebre, pero no son remedio para la enfermedad que la causa.

MITO: Siempre hay que bajar la fiebre. FALSO: El aumento de la temperatura corporal es beneficioso cuando hay una infección. Se ha demostrado que los mecanismos de defensa son más eficientes a temperaturas algo más elevadas que la normal y se ha visto que los virus y bacterias se multiplican menos cuando se produce fiebre.

MITO: La mejor forma de tomar la temperatura de los niños es axilar y con un termómetro digital. VERDADERO En niños se recomienda tomar la temperatura de manera axilar, ya que es lo menos invasivo, y con un termómetro digital. Los termómetros convencionales de mercurio tienen el inconveniente de ser frágiles, se pueden romper, y el mercurio es tóxico.

MITO: Una manera rápida de bajar la temperatura es bañándolos con agua fría. FALSO: Estos pueden provocar escalofríos y aumentan la temperatura, Además, a los niños los hacen sentirse incómodos y molestos. MITO: Para bajar la fiebre se puede usar alcohol en compresas. FALSO: Nunca debe usarse alcohol para uso externo debido a que puede producir intoxicación al absorberse por la piel.

MITO: Se puedes prevenir la fiebre si se reduce la exposición a enfermedades infecciosas. FALSO: Los niños están en permanente contacto con bacterias y virus. Estudios demuestran que las infecciones ayudan a que el mecanismo inmune se mantenga alerta. MITO: Si un niño tiene fiebre hay que darle más líquidos VERDADERO: Cuando sube la temperatura, el organismo reacciona poniendo en marcha los mecanismos para perder calor.

Uno de ellos es la transpiración, lo que se traduce en una mayor pérdida de agua que hay que reponer para evitar la deshidratación, MITO: Si la fiebre es alta, indica una infección bacteriana; si es baja, es viral. FALSO : La magnitud de la temperatura no permite diferenciar el origen viral o bacteriano de la enfermedad.

Tanto virus como bacterias pueden producir temperaturas altas. MITO: A diferencia del sobrecalentamiento, la fiebre en un recién nacido se reconoce porque no baja al desabrigarlo y el niño está irritable y sin ganas de comer. VERDADERO: Si un recién nacido tiene temperatura elevada y las condiciones ambientales o el sobre abrigo no permiten explicar esta alza térmica, se debe consultar sin demora.

  1. MITO: A veces, los niños con fiebre pueden respirar más deprisa que de costumbre y pueden tener el ritmo cardíaco más acelerado.
  2. VERDADERO: El aumento de la temperatura provoca un aumento en la frecuencia respiratoria y la frecuencia cardiaca.
  3. Se debe acudir a urgencia si la dificultad respiratoria continúa una vez controlada la fiebre.

Departamento de Pediatría

¿Dónde se ponen los paños fríos para bajar la fiebre?

Se recomienda bajar la fiebre cuando ésta es mayor a 38° C axilar, o bien, siendo menor el niño, está molesto o refiere algún dolor. También, si la temperatura está entre 37° y 38° C se debe desabrigar al niño, pueden usarse paños fríos en axilas e ingles o realizar un baño con agua tibia.

¿Cómo bajar la fiebre con canela?

Las propiedades de la canela que no conocías –

Canela para la diabetes. Esta especia contiene algunos componentes, como el cinnamtannin, que ayuda a disminuir los niveles de glucosa en la sangre. Se recomienda su consumo en ayunas y después de las comidas; con media cucharadita de canela en polvo dos veces al día, en infusión o incluso en cápsulas de aceite de canela, es suficiente para comenzar a ver resultados positivos. Favorece la circulación sanguínea. Actúa como anticoagulante, por lo que evita que las plaquetas de la sangre se acumulen. Se trata de una de las propiedades de la canela que más beneficios abarca, ya que la buena circulación permite la buena oxigenación de las células, mejorando el funcionamiento del organismo; la prevención de varices, debido a su función antitrombótica, y el efecto analgésico en el periodo menstrual. Un aliado contra las infecciones. Su uso para este tipo de problemas se remonta a hace miles de años. Esto se debe a que otra de las propiedades de la canela es que es un potente antibacteriano, así que tanto si se trata de un resfriado o una infección por hongos, se recomienda su consumo. Además, también es bastante útil para equilibrar la temperatura corporal, de manera que reducirá considerablemente la fiebre. Ayuda con los problemas digestivos: Las propiedades de la canela son útiles para el sistema digestivo. Úlceras, gases, sensación de pesadez o hinchazón de estómago son algunos de los síntomas que podemos padecer a lo largo de nuestra vida, y beber una taza de té de canela podría ser nuestro mejor remedio. Calma los nervios. La canela posee efectos relajantes, por lo que ayuda a nuestro sistema nervioso a luchar contra el estrés, la irritabilidad, la ansiedad e incluso la depresión. Es por esto que muchas infusiones y tés contienen canela, principalmente aquellos que se utilizan para conciliar el sueño y relajar el organismo. Un gran afrodisíaco. Es un estimulante natural; la canela es uno de los ingredientes imprescindibles si se busca aumentar la potencia y el deseo sexual.

Estas son las propiedades de la canela más destacadas, aunque su buen hacer no se detiene ahí. Está repleta de antioxidantes, siendo la especia con más cantidad de estos por encima de otras especias y/o alimentos como el cardamomo, el orégano o el ajo.

¿Cómo bajar la fiebre con manzanilla?

Cómo preparar infusión de manzanilla – Preparar un té de manzanilla es realmente muy sencillo, basta con calentar agua hasta que hierva y colocar en una taza una cucharada de la hierba seca o también en saquitos. Luego, esperas tres minutos y ya está listo para colar. La infusión puede beberse tanto fría como caliente.

¿Cuánto tiempo se puede estar con fiebre?

Por lo general, es necesario consultar con un médico si la fiebre dura más de 3 o 4 días, independientemente de otros síntomas.

¿Qué pasa si la fiebre es muy alta?

Una temperatura corporal tan alta puede causar la disfunción y, en última instancia, el fracaso de la mayoría de los órganos. Dicha elevación extrema puede ser causada por una infección muy grave (como septicemia. obtenga más información, malaria. La malaria causa fiebre, escalofríos

¿Cómo se utiliza el ajo para bajar la fiebre?

Consejos para bajar la fiebre

Beber mucha agua: Beber mucha agua y de manera frecuente es bueno para combatir la fiebre, puesto que el organismo sufre deshidratación cuando combate contra los agente externos. Beber agua es especialmente importante cuando la persona, además, tiene diarrea o sufre vómitos. Té de lechuga: Mantenerse hidratado también es posible gracias a los tés, que además pueden aportar muchas vitaminas y minerales. Uno de los más idóneos es el té de lechuga, que contiene potasio, calcio, magnesio, sodio y fósforo. Solamente es necesario hervir un litro de agua, y verterlo en un recipiente junto a una lechuga entera. Dejar que repose durante un cuarto de hora y añadir edulcorante si es necesario. Después está listo para beber. Ajo caliente: El ajo caliente puede ayudar a bajar la temperatura del cuerpo, pues favorece la sudoración. En este sentido, ayuda eliminar toxinas y favorece la recuperación. Este alimento tiene un efecto antibacteriano y antifúngico, por lo que se convierte en un gran aliado del organismo para combatir las infecciones. Para beneficiarse de este remedio, es posible picar un diente ajo y añadirlo a una taza de agua caliente. Después, hay que dejarlo reposar durante 10 minutos, colar y beber cuando esté listo. Este remedio, pero, no se recomienda para mujeres embarazadas y niños pequeños. Recuerda beber mucho líquido. El sudor es el sistema de enfriamiento natural de tu cuerpo, así que mantenerte bien hidratado (con líquidos como agua o sopa de pollo) es extremadamente importante. Avísale a tu médico si tu temperatura supera los 103 ºF. Podrías tener gripe o alguna otra infección, así que consulta para asegurarte. Tómate la temperatura y evalúa tus síntomas. Si tu temperatura es de 100.4 °F (38 °C) o más, tienes fiebre. Mantente fresco. Quítate las capas adicionales de ropa y mantas, a menos que tengas escalofríos. Toma baños tibios o usa compresas frías para sentirte más cómodo. Los baños fríos, los baños con cubitos de hielo y los baños o frotaciones con alcohol pueden ser peligrosos y debes evitarlos. Clara de huevo: Vamos con otro remedio que es probable que desconozcas, se trata de usar directamente la clara de huevo. Dicho así suena un poco asqueroso, pero ya verás como no es para tanto y podrás aliviar tu fiebre rápidamente y de manera eficaz. La clara de huevo actúa como un gel fresco que absorbe todo el calor del cuerpo, así que lo mejor que puedes hacer con ella es batirla y colocarla en un paño de papel. Este paño humedecido con la clara debes colocarlo en tus pies con los calcetines por encima. Sin que te des cuenta estarás reduciendo tu temperatura corporal y sentirás una liberación placentera. Este método se puede usar para bajar la fiebre en adultos y también para bajar la fiebre en niños. Aunque estos pequeñajos van a sentirse un poco incómodos llevando la mezcla en sus pies, puedes planteárselo como si fuera un juego.

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¿Cuándo hay que acudir a urgencias por fiebre?

¿Qué es la fiebre? – La fiebre es un breve aumento de la temperatura corporal que se produce con mayor frecuencia como resultado de una condición médica. Cuando usted tiene fiebre, el cuerpo le está indicando que algo inusual está sucediendo, La fiebre en un adulto puede ser desagradable, pero generalmente no es motivo de preocupación.

No obstante, si la temperatura alcanza los 39,4 grados centígrados o más sí que debería empezar a considerar acudir a un médico. En bebés y niños pequeños, una fiebre ligeramente elevada puede ser signo de una enfermedad potencialmente mortal. Por lo general, la fiebre suele remitir a los pocos días de aparecer y puede tratarse con diversos medicamentos de venta libre, aunque a menudo es preferible no tratarla.

La fiebre parece participar activamente en la capacidad de su cuerpo para luchar contra diversas enfermedades.

¿Por qué el alcohol baja la fiebre?

El alcohol, ¿sube o baja la temperatura? Ante la ola de frío que sacude el país actualemente, sobre todo, en determinadas zonas del interior peninsular, son muchas las dudas y mitos que han surgido entre los ciudadanos respecto al frío, el hielo o las bajas temperaturas.

  • Muchas de ellas están relacionadas con las diferentes formas de entrar en calor.
  • Existe una falsa creencia popular de que las bebidas alcohólicas pueden hacer que una persona entre rápidamente en calor.
  • De hecho, en los países donde las temperaturas son extremadamente bajas, como en Rusia, está muy extendido el uso de estas bebidas.

Sin embargo, esta creencia es falsa, Cuando se ingiere alcohol, los vasos sanguíneos se dilatan, por lo que se produce una pérdida del calor corporal mayor que cuando no se consume alcohol. Lo que sucede es que las bebidas alcohólicas producen inicialmente un efecto de euforia en quien las consume, por lo que parece que el frío ha desaparecido.

Además, si se ingieren grandes cantidades de alcohol, el estado de embriaguez impide ser conscientes, en muchos casos, de los síntomas de frío que experimenta el cuerpo o, incluso, impide que el cuerpo active mecanismos contra el frío o tirite. Por este motivo, tanto el estado de euforia como el de embriaguez no son una solución contra el frío, todo lo contrario.

Exponerse a bajas temperaturas durante mucho tiempo y sin el abrigo suficiente, puede causar hipotermia. : El alcohol, ¿sube o baja la temperatura?

¿Que comer cuando tienes fiebre y dolor de cuerpo?

¿Qué puedo comer si tengo fiebre? – Yakult La fiebre es una alteración de la termorregulación controlada por el cerebro, Las causas más comunes son infecciones, enfermedades inflamatorias y cáncer. Se presenta cuando la temperatura corporal supera los 38°C y dependiendo de su causa, puede estar acompañada de otros síntomas como: sudoración, taquicardia, escalofríos, temblores y cansancio.

Falta de apetito. Incremento del metabolismo basal. Pérdida de electrólitos y deshidratación a causa de la sudoración excesiva. Disminución en la absorción de los nutrimentos. Secreción inadecuada de fluidos digestivos como la saliva y jugos gástricos, lo que precipita a la aparición de vómito y diarrea por la mala digestión.

Por lo anterior se recomienda consumir más calorías a través de alimentos de fácil digestión, beber abundantes líquidos y normalizar los electrólitos. Algunas opciones para lograrlo son:

Frutas como melón, mango, guayaba, mandarina, naranja y toronja. Verduras frescas como pepino, lechuga y calabaza que ayudan a reponer los electrólitos. Verduras cocidas o al vapor como zanahoria y chayote, que facilitan la digestión. Proteínas provenientes del huevo cocido, pollo, pescados bajos en grasa y lácteos descremados. Caldos, sopas, licuados, tés y yogurt que aumentan el consumo de líquidos.

El consumo de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, puede contribuir a regular la microbiota intestinal tras el uso de antibióticos y antipiréticos para tratar las infecciones y disminuir la fiebre. : ¿Qué puedo comer si tengo fiebre? – Yakult

¿Qué es mejor el paracetamol o el ibuprofeno para la fiebre?

Objetivo. El objetivo del estudio es analizar comparativamente la eficacia de ibuprofeno y paracetamol, y evaluar la posible repercusión sobre la misma de sexo, peso, talla y enfermedad subyacente. Pacientes y métodos. Se recogieron los datos de filiación de 166 niños con temperatura axilar igual o superior a 38 °C. Se administraron 15 mg/kg de paracetamol a 80 de ellos y 7 mg/kg de ibuprofeno a 86. Se recogió después la temperatura que presentaban a los 60, 120, 180 y 240 min de su administración. Con estos datos se realizó un análisis estadístico, incluyendo un análisis de datos apareados. Resultados. Ibuprofeno y paracetamol consiguieron dejar afebriles en algún momento del estudio al 90 % de los niños. El 74 % de los pacientes permanecieron afebriles 4 h después de administrarlos. En la muestra global, las temperaturas obtenidas con ibuprofeno frente a paracetamol fueron: 37,66 6 0,73 frente a 37,80 6 0,65 (p 5 0,22) a la hora de su administración; 37,09 6 0,83 frente a 37,29 6 0,71 a las 2 h; 37,12 6 1,05 frente a 37,28 6 0,87 (p 5 0,64) a las 3 h; 37,40 6 1,12 frente a 37,46 6 1,00 (p 5 0,72) a las 4 h. La máxima velocidad de descenso se alcanzó durante los primeros 60 min (­1,32 6 0,83 para ibuprofeno frente a ­1,09 6 0,77 con paracetamol; p 5 0,10). En cuanto al factor edad, en los niños de edad comprendida entre 5 y 12 años se lograron temperaturas significativamente menores con ibuprofeno que con paracetamol (38,00 6 0,65 frente a 37,45 6 0,43 en la primera hora; 36,71 6 0,66 frente a 37,60 6 0,93 en la segunda hora; 36,80 6 0,79 frente a 37,67 6 1,12 en la tercera hora). El análisis de datos en función del peso, sexo y enfermedad no mostró diferencias significativas. Conclusiones. Ibuprofeno y paracetamol demostraron ser efectivos a la hora de descender la temperatura. Ambos fármacos mostraron una eficacia antitérmica similar, salvo en los niños mayores de 5 años, donde se demostró mayor eficacia con ibuprofeno. Peso, sexo y enfermedad de base no determinaron diferencias de eficacia. Palabras clave: Fiebre Niños Ibuprofeno Paracetamol Texto completo Introducción La fiebre, dentro del marco de la población pediátrica, constituye el motivo de consulta más frecuente en los servicios de urgencias y el segundo motivo de consulta más frecuente en los centros de atención primaria 1, Además, el grupo de los fármacos más consumidos en nuestro sistema sanitario en la actualidad son los antipiréticos y los analgésicos no narcóticos 2, La fiebre sigue siendo, hoy por hoy, un motivo de inmensa preocupación para los padres 3,4, Si bien el proceso patológico que lleva a la aparición de fiebre es lesivo, la respuesta febril puede ejercer un efecto beneficioso en la defensa del huésped a la agresión. Hay algunos expertos que piensan que tratar de resolver la fiebre puede aumentar la mortalidad en infecciones graves y prolongar el curso de las infecciones virales a través de dificultar la respuesta inmunológica 5, En cualquier caso, el tratamiento de la fiebre produce ventajas cuando la fiebre es sintomática 6 o cuando puede complicar una enfermedad subyacente. Los fármacos más utilizados para combatir la fiebre en el ámbito pediátrico son dos: paracetamol 7-10 e ibuprofeno 11-14, Si bien en diversos estudios se ha comparado la eficacia antitérmica de ambos 15-34, pocos de ellos se han realizado en nuestro medio. El presente estudio trata de evaluar comparativamente la efectividad de ibuprofeno y paracetamol en niños de nuestro medio. Además, se analizará la posible repercusión de sexo, peso, edad y tipo de infección sobre el descenso térmico logrado con cada uno de ellos. Material y métodos Población Se han estudiado niños de edades comprendidas entre 6 meses y 12 años en los cuales se verificó en el Servicio de Urgencias del Hospital Materno-Infantil 12 de Octubre una temperatura axilar igual o superior a 38 °C, y que padecían una de las siguientes infecciones: catarro de vías altas, faringoamigdalitis, bronquitis aguda, bronquiolitis, neumonía, laringitis u otitis media. La elección del fármaco administrado en cada paciente fue decisión del pediatra que lo atendió, en función de las preferencias del niño o de los padres. Se excluyó a todos los niños que habían recibido paracetamol en las 4 h previas o ibuprofeno, 6 h antes. También se excluyó a los niños que vomitaron el fármaco al poco tiempo de su administración. Dosis y formato La dosis administrada de paracetamol (asignación A) fue de 15 mg/kg, en el formato y presentación disponible en el servicio de urgencias, que fue en todo momento Apiretal®. La dosis administrada de ibuprofeno (asignación B) fue de 7 mg/kg en el formato y presentación disponible en el servicio de urgencias, que fue, entre noviembre de 2001 y enero de 2002, Dalsy®, y entre febrero de 2002 y octubre de 2002, Junifen®. Entre noviembre de 2002 y enero de 2003 recibieron Dalsy®. Variables En todos los niños se recuperaron las características demográficas (edad, sexo, peso) y enfermedad. La medición de la temperatura se hizo con termómetro de mercurio durante 4 min en la región axilar a los 0 (t0), 60 (t1), 120 (t2), 180 (t3) y 240 (t4) min de la administración del fármaco. Cada una de estas temperaturas se reflejó en la hoja de captación de datos dispuesta a tal efecto, y que se entregó a los padres del niño, y en la cual se consignaba, además de las temperaturas, la enfermedad que padecía su hijo. La primera determinación térmica se hizo en urgencias, y el resto, en el domicilio de los padres. A través de una llamada telefónica se interrogó a éstos sobre las diferentes temperaturas. Se excluyeron aquellos padres que no tuvieran a su disposición un termómetro de mercurio y a aquellos que no demostraran un firme compromiso para tomar rigor e interés en este estudio. Análisis estadístico Se parte de cinco variables cuantitativas (registradas como t0, t1, t2, t3 y t4) y cinco cualitativas, dos de las cuales eran variables dicotómicas tipo sí/no, registradas informáticamente como “paracetamol” (que responde a la pregunta ¿se ha administrado paracetamol a este paciente?) y “mujer” (que responde a la pregunta ¿esta paciente es niña?). Las tres variables cualitativas restantes fueron ordinales: “peso” (agrupado en categorías: “peso 1”, 0-10,0 kg; “peso 2”, 10,1-20,0 kg; “peso 3”, 20,1-30,0 kg, y “peso 4”, > 30 kg); “edad” (agrupada en categorías: “edad 1”, 6 meses 1 día-2 años 0 días; “edad 2”, 2 años 1 día-5 años 0 días; “edad 3”, 5 años 1 día-10 años 0 días). Por último, la variable enfermedad se agrupó en siete categorías: 1 (catarro de vías altas), 2 (faringoamigdalitis), 3 (neumonía), 4 (bronquitis), 5 (bronquiolitis), 6 (otitis media) y 7 (laringitis). El análisis estadístico incluye una comparación de las medias térmicas registradas con ambos fármacos en el total de la muestra, a lo largo de los distintos momentos en los que se realizó la medición, esto es, en el tiempo 0 (t0), 1 h después (t1), 2 h después (t2), 3 h después (t3) y 4 h más tarde (t4), ponderadas todas ellas a través del valor de la t de Student. Para valorar y comparar la disminución de temperatura con ambos antitérmicos se hizo un análisis de datos apareados. Se ha analizado si hay o no diferencia significativa de temperatura en los distintos tiempos de medición, cuál es la temperatura mínima conseguida con cada antitérmico, en qué instante se produce ésta, en qué intervalo temporal se alcanza la mayor velocidad de descenso y desde qué momento comienza a subir la temperatura. Finalmente, se han valorado las temperaturas obtenidas para cada antitérmico según sexo, peso, edad y enfermedad de base, en función de un doble análisis: análisis directo y análisis de datos apareados en horas consecutivas (t0t1, t1t2, t2t3 y t3t4). Del resto del análisis apareado (entre horas no consecutivas) se consideraron únicamente las cifras y el tiempo que consiguen el máximo de descenso de temperatura. En el análisis directo, se ha utilizado como prueba de significación estadística la t de Student en el caso de muestras de más de 30 sujetos y la U de Mann-Whitney en el caso de muestras de menos de 30 sujetos. En el análisis apareado, se ha empleado como prueba de significación estadística la t de Student apareada si la muestra es de más de 30 sujetos o el test de Wilcoxon si es menor de 30. Los valores correspondientes a las medias de las variables cuantitativas se expresan con dos decimales como media ± desviación estándar. Para el análisis estadístico de los datos se empleó el programa EPI-INFO 6. Resultados Participaron en el estudio un total de 166 padres, de los cuales 80 recibieron paracetamol y 86, ibuprofeno. Completaron de forma fiable la fase de medición 129, entre cuyos hijos 64 recibieron paracetamol y 65 ibuprofeno. Ambos grupos fueron homogéneos y comparables en cuanto a peso, edad, sexo y diagnóstico. No se registró ningún efecto adverso. La media de edad fue 4,1 ± 1,7 años y la mediana, 3,1 años. La distribución por edades fue la siguiente: edad 1, 51 pacientes (40,3 %); edad 2, 53 pacientes (41,1 %); edad 3, 25 pacientes (18,6 %). La distribución por sexos fue: mujeres, 75 casos (58,9 %); varones, 54 casos (41,1 %). La distribución por pesos fue: peso 1, 27 casos (21,7 %); peso 2, 73 casos (57,3 %); peso 3, 18 casos (14,7 %); peso 4, 11 casos (6,2 %). En cuanto al tipo de infección, se recogieron datos de 44 casos (34,1 %) de infección respiratoria de vías altas, 51 (39,53 %) de faringoamigdalitis aguda, 5 (3,9 %) de neumonía, 19 (14,7 %) de bronquitis, 3 (2,32) de bronquiolitis, 5 (3,9 %) de otitis media aguda y 2 (1,6 %) de laringitis. El análisis de los datos de la muestra global mostró los datos que se exponen en la tabla 1. En el grupo de pacientes que recibió paracetamol, la temperatura mínima se registró a las 3 h de su administración (37,28 ± 0,87 °C). En los que recibieron ibuprofeno, la temperatura mínima se alcanzó una hora antes, siendo en este caso menor (37,09 ± 0,83 °C). En el análisis de datos apareados (tabla 2) se pudo apreciar que la máxima velocidad de descenso se alcanzó en los primeros 60 min, siendo algo menor, sin carácter estadísticamente significativo en el caso de paracetamol (­1,09 ± 0,77 °C) que para ibuprofeno (­1,32 ± 0,83 °C). A lo largo de la segunda hora, el descenso prosigue, pero a velocidad menor, para ambos fármacos. En la tercera hora comienza el ascenso térmico, que es máximo durante la cuarta hora (0,20 ± 0,65 °C para paracetamol y 0,29 ± 0,96 °C para ibuprofeno). El descenso máximo de temperatura se consigue entre t0 y t2, con una disminución de 1,87 ± 0,94 °C para ibuprofeno y 1,64 ± 0,72 °C para paracetamol (p = 0,11). En cuanto al análisis de datos en función de la edad, cabe reseñar que en el grupo de edad comprendido entre 5 y 12 años se lograron temperaturas significativamente menores con ibuprofeno que con paracetamol en la primera, segunda y tercera hora tras su administración (tabla 3). En estos niños, la máxima velocidad de descenso se consiguió durante la primera hora con los dos fármacos (­1,38 ± 0,50 °C para ibuprofeno y ­1,00 ± 0,77 °C para paracetamol). El descenso prosiguió a lo largo de la segunda hora, pero a velocidad menor para ambos antitérmicos. En la tercera hora, en los pacientes tratados con paracetamol la temperatura siguió descendiendo; en los tratados con ibuprofeno, por el contrario, durante la tercera hora comienza el ascenso térmico, que se vuelve común y más acusado para todos los niños, independientemente de su tratamiento, durante la cuarta hora. En la tabla 4 se muestra el análisis por datos apareados para el grupo de edad comprendida entre 5 y 12 años. En los restantes grupos de edad no se apreciaron diferencias significativas en ninguno de los tiempos de medición. El comportamiento en el grupo “edad 1” no difirió sustancialmente del comportamiento de la muestra global. Así, en los pacientes que fueron asignados a ibuprofeno, la temperatura mínima se alcanzó a las 2 h de su administración (37,16 ± 0,89 °C); en este mismo grupo de edad, los que recibieron paracetamol alcanzaron la temperatura mínima una hora más tarde (37,08 ± 0,70 °C). En el grupo “edad 2”, esta tónica se invirtió, pues la temperatura mínima se alcanzó con ibuprofeno a las 3 h de su administración (37,11 ± 1,17 °C) y con paracetamol, una hora antes (37,24 ± 0,62 °C). El análisis de datos en función del peso, al igual que los análisis en función de sexo y enfermedad, no rebelaron diferencias significativas, y mostraron resultados similares a los obtenidos con la muestra global. Discusión En nuestro estudio, como sucede en los de otros centros, no se ha demostrado diferencia de eficacia entre paracetamol e ibuprofeno 15-26, Hay que destacar que ambos antitérmicos logran dejar afebriles al 90 % de los niños durante las primeras 4 h después de su administración, pero no consiguen que la temperatura descienda por debajo de 37 °C, al menos si partimos de temperaturas iguales o superiores a 38,84 °C. Ibuprofeno consigue un descenso máximo de temperatura de 1,87 ± 0,90 °C y paracetamol, de 1,64 ± 0,83 °C. La máxima velocidad de descenso se da durante los primeros 60 min después de su administración. Así, ibuprofeno consigue en este intervalo el 70 % del descenso máximo, y paracetamol el 66 % del mismo. Esta mayor velocidad de descenso de ibuprofeno durante la primera hora hace que la temperatura mínima se alcance antes con este antitérmico (a las 2 h) que con paracetamol (a las 3 h). Este hecho debería ser conocido por los padres, pues una gran parte de ellos tienen la falsa convicción de que el efecto de los antitérmicos es prácticamente instantáneo. Cuando el pediatra pauta un antitérmico, debería mostrarles con claridad en qué momento la temperatura de su hijo alcanzará el descenso máximo. En todo caso, a partir del momento de máximo descenso, la temperatura vuelve de nuevo a ascender, para situarse a las 4 h de su administración alrededor de un grado y cuatro décimas por debajo de la temperatura de partida. Ibuprofeno suele ser percibido como más eficaz por los padres 4, Este hecho probablemente sea debido a que su capacidad antiinflamatoria y su mayor techo analgésico consiguen aliviar el malestar general en mayor medida que el paracetamol, pues ambos fármacos reducen la temperatura de forma muy similar. Con los datos de nuestro estudio, ibuprofeno sería incapaz de dejar afebriles a los niños que partiesen de temperaturas iguales o superiores a 39,87 °C; por su parte, paracetamol sería incapaz de dejar afebriles a aquellos niños cuya temperatura de partida fuese igual o superior a 39,64 °C. Este es otro de los aspectos que los padres deberían tener presente, pues muchos de ellos piensan que los antitérmicos van a conseguir por norma la eutermia de sus hijos, independientemente de la temperatura que presenten. En cuanto al factor edad, en el caso de ibuprofeno, se observó una relación lineal entre la edad del niño y la reducción de temperatura. Este hecho contrasta con lo apreciado en otros estudios 11, y puede mostrar que la eficacia de este antitérmico guarda relación directa con la superficie corporal del niño. Justo es reseñar las limitaciones metodológicas de nuestro estudio. Las características de su diseño, la asignación no aleatoria del fármaco y la administración abierta del mismo pueden limitar la interpretación de los resultados. En resumen, ibuprofeno y paracetamol, los dos antipiréticos más consumidos por los niños españoles, son fármacos muy seguros 27 que demostraron ser efectivos a la hora de descender la temperatura, y consiguieron dejar afebriles en algún momento al 90 % de los pacientes dentro de las primeras 4 h tras su administración. El 74 % de los niños mantenían una temperatura inferior a 38 °C 4 h después de recibir uno de los dos antitérmicos. Ibuprofeno y paracetamol mostraron una eficacia similar como antitérmicos, salvo en los niños mayores de 5 años, donde ibuprofeno se mostró más eficaz. Peso, sexo y patología de base no determinaron diferencias de eficacia. Bibliografía García-Sicilia López J.,ª ed. Madrid: Publicación de Libros Médicos.,ª ed. Madrid: Publicación de Libros Médicos, (2001), pp.218-21 A propósito del uso y abuso de los fármacos en Pediatría. Acta Pediatr Es, 58 (2000), pp.4-6 Crocetti M Moghbeli N, Serwint J. years? Pediatric, 107 (2001), pp.1241-6 Van Stuijvenberg M, De Vos S, Tjiang GC, Steyerberg EW, Derksen-Lubsen G, Moll HA. Parents’fear regarding fever and febrile seizures. Acta Paediat, 88 (1999), pp.618-22 Antipyretics in severe sepsis. Lance, 345 (1995), pp.338 Autret E, Reboul-Marty J, Henry-Launois B, Laborde C, Courcier S, Goehrs JM, et al. Evaluation of ibuprofen versus aspirin versus paracetamol on efficacy and comfort in children with fever. Eur J Clin Pharmaco, 51 (1997), pp.367-71 Paracetamol:past, present and future. Am J The, 7 (2000), pp.143-7 years. Am J The, 7 (2000), pp.135-41 Mofenson HC, McFee R, Caraccio T, Greensher J. Combined antipyretic therapy:Another potencial source of chronic acetaminophen toxicity. 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¿Qué pasa si a un niño no se le baja la fiebre?

¿Por qué las personas tenemos fiebre? – La fiebre es un mecanismo de defensa que el organismo genera ante un tipo de infección, cuyo origen puede ser bacteriano o viral. La fiebre lo que hace es activar al sistema inmunológico que actuará contra la infección.

  1. La fiebre no siempre es motivo de una consulta médica, no digamos ya de una visita a urgencias, por eso es importante distinguir en qué casos es importante acudir a nuestro médico o pediatra,
  2. Desde aquí queremos tranquilizarte y ayudarte para aliviar los síntomas y hacer que tu pequeño se sienta mejor.

Aunque tenga la temperatura alta, es importante que vigiles además otras señales, por ejemplo, que duerma bien y coma adecuadamente. Si el pequeño come adecuadamente, juega y está relativamente de buen humor, entonces deberás atender la subida de temperatura, pero sin alarmarte.

¿Qué hacer cuando un niño tiene fiebre de 39?

Haga beber al niño líquidos frescos, en pocas cantidades y frecuentemente. Si la temperatura es mayor de 38ºC se le debe administrar un antitérmico. Los antitérmicos más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno. Si la fiebre no cede fácilmente se puede combinar el paracetamol con el ibuprofeno.

¿Qué pasa si la fiebre es muy alta?

Una temperatura corporal tan alta puede causar la disfunción y, en última instancia, el fracaso de la mayoría de los órganos. Dicha elevación extrema puede ser causada por una infección muy grave (como septicemia. obtenga más información, malaria. La malaria causa fiebre, escalofríos

¿Qué frutas son buenas para bajar la fiebre?

¿Qué puedo comer si tengo fiebre? – Yakult La fiebre es una alteración de la termorregulación controlada por el cerebro, Las causas más comunes son infecciones, enfermedades inflamatorias y cáncer. Se presenta cuando la temperatura corporal supera los 38°C y dependiendo de su causa, puede estar acompañada de otros síntomas como: sudoración, taquicardia, escalofríos, temblores y cansancio.

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Falta de apetito. Incremento del metabolismo basal. Pérdida de electrólitos y deshidratación a causa de la sudoración excesiva. Disminución en la absorción de los nutrimentos. Secreción inadecuada de fluidos digestivos como la saliva y jugos gástricos, lo que precipita a la aparición de vómito y diarrea por la mala digestión.

Por lo anterior se recomienda consumir más calorías a través de alimentos de fácil digestión, beber abundantes líquidos y normalizar los electrólitos. Algunas opciones para lograrlo son:

Frutas como melón, mango, guayaba, mandarina, naranja y toronja. Verduras frescas como pepino, lechuga y calabaza que ayudan a reponer los electrólitos. Verduras cocidas o al vapor como zanahoria y chayote, que facilitan la digestión. Proteínas provenientes del huevo cocido, pollo, pescados bajos en grasa y lácteos descremados. Caldos, sopas, licuados, tés y yogurt que aumentan el consumo de líquidos.

El consumo de probióticos como el Lactobacillus casei Shirota, puede contribuir a regular la microbiota intestinal tras el uso de antibióticos y antipiréticos para tratar las infecciones y disminuir la fiebre. : ¿Qué puedo comer si tengo fiebre? – Yakult

¿Qué pasa si se llega a los 40 grados de fiebre?

Deberás buscar atención médica inmediata si tienes una fiebre mayor a 39.4 grados C (103 grados F), no puedes realizar las actividades cotidianas típicas o si desarrollas síntomas como dolor de cabeza, dificultades respiratorias severas, desorientación, dolores de pecho, náuseas o vómito o trastornos convulsivos.