Como Saber Si Mi Perro Tiene Leishmaniosis
Síntomas de la leishmaniosis – Existe una amplia variedad de síntomas asociados a la leishmaniosis, por lo que sus manifestaciones clínicas pueden variar considerablemente al depender de la respuesta inmunológica del paciente. Tan es así que puede darse el caso de que la enfermedad curse de manera asintomática, no padeciendo nuestro perro ninguna de las dolencias o afecciones asociadas a esta patología, aunque no es lo más frecuente.

  • Pérdida de pelo especialmente alrededor de la cabeza y ojos, orejas y nariz
  • Heridas en la piel que no cicatrizan
  • Crecimiento excesivo de las uñas, que se vuelven largas, curvadas y frágiles
  • Cojera
  • Insuficiencia renal (en fases avanzadas y graves)
  • Aumento del tamaño de los ganglios linfáticos
  • Incremento del consumo de agua
  • Bultos en la piel
  • Descamación
  • Inflamación de párpados
  • Pérdida de apetito
  • Fiebre
  • Apatía y letargia
  • diarrea
  • Vómitos
  • Pérdida de peso no ligada a una reducción en el consumo de alimentos

Si observamos cualquiera de los anteriores síntomas en nuestro can es importante que acudamos al veterinario lo antes posible para determinar de manera efectiva si nuestro perro padece leishmaniosis y hacerlo en una fase temprana de la enfermedad. Ya que, si bien la enfermedad no tiene cura por el momento, el diagnóstico precoz nos permitirá mitigar sus efectos y que nuestro perro disfrute de la mejor calidad de vida posible.

¿Cómo empieza la leishmaniasis en los perros?

¿Cuáles son los síntomas? – En las personas, la leishmaniasis visceral afecta al bazo, hígado, médula ósea y otros órganos. Los síntomas que produce son fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos.

¿Cómo reconocer los síntomas de leishmaniasis?

Es una enfermedad infecciosa transmitida por la picadura del flebótomo o mosquito simúlido hembra. La leishmaniasis es causada por un parásito diminuto de nombre protozoo leishmania. Los protozoos son organismos compuestos de una sola célula. Las formas diferentes de leishmaniasis son:

La leishmaniasis cutánea afecta la piel y las membranas mucosas. Las llagas en la piel por lo regular comienzan en el sitio de la picadura del flebótomo. En algunas personas, se pueden desarrollar llagas en las membranas mucosas.La leishmaniasis sistémica o visceral afecta el cuerpo entero. Esta forma ocurre de 2 a 8 meses después de que la persona es picada por el flebótomo. La mayoría de las personas no recuerdan haber tenido una llaga en la piel. Esta forma puede llevar a complicaciones mortales. Los parásitos dañan al sistema inmunitario disminuyendo la cantidad de células que combaten enfermedades.

Se ha informado de casos de leishmaniasis en todos los continentes, a excepción de Australia y la Antártida. En los países de América, la enfermedad puede encontrarse en México y Suramérica. También se han reportado casos en el personal militar que regresó del Golfo Pérsico. Los síntomas de la leishmaniasis cutánea dependen de dónde están localizadas las lesiones y pueden incluir:

Dificultad para respirarLlagas en la piel que pueden convertirse en una úlcera cutánea que sana muy lentamenteCongestión, goteo y hemorragia nasalDificultad para deglutirÚlceras y desgaste (erosión) en la boca, la lengua, las encías, los labios, la nariz y el tabique nasal

En los niños, la infección visceral sistémica empieza generalmente de una manera súbita con:

Tos Diarrea Fiebre Vómitos

Los adultos por lo general presentan una fiebre que dura de 2 semanas a 2 meses, acompañada de síntomas como fatiga, debilidad e inapetencia. La debilidad aumenta a medida que la enfermedad empeora. Otros síntomas de la leishmaniasis visceral sistémica pueden incluir:

Molestia abdominalFiebre que dura semanas (puede aparecer y desaparecer en ciclos)Sudores fríosPiel escamosa, grisácea, oscura y pálidaAdelgazamiento del cabelloPérdida de peso

Los compuestos que contienen antimonio son los medicamentos principales utilizados para tratar la leishmaniasis. Estos incluyen:

Antimoniato de megluminaEstibogluconato de sodio

Otros medicamentos que se pueden utilizar incluyen:

Anfotericina BKetoconazolMiltefosinaParomomicinaPentamidina

Puede necesitarse una cirugía plástica para corregir la desfiguración causada por las llagas en la cara (leishmaniasis cutánea). Las tasas de curación son altas con los medicamentos apropiados, mayormente cuando el tratamiento se inicia antes de que afecte al sistema inmunitario.

Sangrado (hemorragia)Infecciones mortales debido a daño en el sistema inmunitarioDesfiguración facial

Comuníquese con su proveedor de atención si tiene síntomas de leishmaniasis después de haber visitado un área en donde se sabe que se presenta la enfermedad. Tomar medidas para evitar las picaduras de los mosquitos simúlidos o flebótomos puede ayudar a prevenir la leishmaniasis:

Coloque doseles de malla fina alrededor de las camas (en áreas donde se presenta la enfermedad)Ponga mallas en las ventanasUse repelentes de insectosUse ropa protectora

Las medidas de salud pública para reducir los flebótomos son importantes. No existen vacunas ni medicamentos que prevengan la leishmaniasis. Kala-azar; Leishmaniasis cutánea; Leishmaniasis visceral; Leishmaniasis del viejo mundo; Leishmaniasis del nuevo mundo Aronson NE, Copeland NK, Magill AJ.

Leishmania species: visceral (kala-azar), cutaneous, and mucosal leishmaniasis. In: Bennett JE, Dolin R, Blaser MJ, eds. Mandell, Douglas, and Bennett’s Principles and Practice of Infectious Diseases,9th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 275. Bogitsh BJ, Carter CE, Oeltmann TN. Blood and tissue protistans I: hemoflagellates.

In: Bogitsh BJ, Carter CE, Oeltmann TN, eds. Human Parasitology,5th ed. Cambridge, MA: Elsevier Academic Press; 2019:chap 6. Versión en inglés revisada por: Jatin M. Vyas, MD, PhD, Associate Professor in Medicine, Harvard Medical School; Associate in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital, Boston, MA.

¿Qué les pasa a los perros con leishmaniosis?

La Leishmaniosis en perros o canina es una enfermedad infecciosa causada por el parásito protozoo Leishmania infantum y por la respuesta del organismo del perro ante esta infección parasitaria, En este artículo, el equipo de SURvet hablaremos de sus síntomas, prevención y tratamiento.

  • El protozoo Leishmania infantum se transmite a perros a través de la inyección mediante picadura de un tipo de mosquito, el flebotomo, aunque también hay descritas otras vías de posible infección.
  • Los humanos, los gatos, los hurones, los lobos también pueden contraer la Leishmaniosis, pero en este artículo hablaremos exclusivamente de la Leishmaniosis canina, que es una enfermedad con distinta incidencia en nuestro país, sobretodo en función de factores ambientales,

En España la Leishmaniasis es endémica, presente en la mayor parte del territorio peninsular e Islas Baleares. Fuente: https://www.animalshealth.es/profesionales/provincias-espanolas-mayor-seroprevalencia-leishmania-perros La Leishmaniosis canina puede afectar a todas las razas de perros, aunque la seropositividad ante la infección de L. infantum se relacionó con el tamaño del perro (más incidencia en perros de raza grande respecto a pequeños) y fue significativamente más alta en perros más jóvenes (de edad inferior al año) que en perros más mayores.

Una vez el perro es infectado por el parásito, este vive y se reproduce en los órganos del animal y, en función de su estado de salud, la fortaleza de su sistema inmunológico y otros factores, provocará una afectación sistémica en el organismo y conllevará un empeoramiento progresivo -más o menos rápido- de la salud de nuestro compañero de cuatro patas.

Desde el momento en que se produce el contagio a raíz de la picadura y las primeras manifestaciones de síntomas pueden pasar entre 4 y 6 meses, Si un perro positivo en Leishmaniasis es diagnosticado a tiempo y se le somete a un tratamiento al que responda adecuadamente para aislar al parásito, el paciente podrá disfrutar de una buena calidad de vida e, incluso, fallecer de otras causas no relacionadas con la enfermedad.

Atrofia muscular.Apatía.Episodios de fiebre.Exceso de lagrimeo, párpados inflamados.Cojera sin causa aparente.

También pueden aparecer síntomas más específicos como:

Crecimiento desproporcionado de las uñas (Onicogrifosis).Ganglios inflamados/aumentados.Alopecia característica (calvas, úlceras) en zonas determinadas del cuerpo, como orejas, alrededor de los ojos.Delgadez y pérdida de peso sin motivo aparente.

Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Leishmaniose-Hund.jpg Distintos perros mostrarán distintos signos ante la infección por Leishmania. Algunos individuos presentarán síntomas muy evidentes y, en cambio, en otros perros no se presentará ningún cuadro clínico sospechoso, por lo tanto es imprescindible realizar analíticas periódicas específicas (IFI, ELISA, PCR) y/o mediante kit rápido de detección para descartar el contagio ante la más mínima sospecha.

Si la enfermedad evoluciona y no es diagnosticada a tiempo, en su estado más avanzado ésta afectará órganos (Leishmaniosis Visceral) como riñones, bazo e hígado (hemorragias nasales, patologías renales, agrandamiento del hígado, del bazo) y se podrá llegar a producir la muerte del animal. Así pues, al igual que en otras enfermedades potencialmente mortales, la prevención y el diagnóstico temprano son de vital importancia.

Un veterinario, a través de un examen físico completo, podrá examinar los síntomas, lesiones cutáneas y tomar muestras de sangre para realizar pruebas analíticas, que podrán revelar anemias, niveles altos o bajos de glóbulos blancos, plaquetas o proteínas en sangre y los niveles de anticuerpos, Si la enfermedad ya ha empezado a afectar al hígado y/o riñón, también se observarán valores anómalos en distintos parámetros de la analítica.

Posteriormente se podrán realizar pruebas adicionales para confirmar que la causa de estos cambios es la infección por Leishmania. La presencia de la Leishmania se puede confirmar a través de la detección de anticuerpos presentes en el organismo (proteínas generadas por el sistema inmunitario), presencia directa del parásito detectada a través de técnicas de biología molecular (que además lo cuantificarán) o citologías para observar directamente al protozoo en el microscopio o biopsias de tejidos para confirmar su presencia en éstos (se pueden visualizar al microscopio la presencia de los parásitos en lesiones cutáneas, médula ósea, ganglios, e incluso en la mucosa rectal).

Es importante destacar, también, que la presencia del parásito no está relacionada directamente con la manifestación de la enfermedad. Es decir, hay pacientes que pueden dar positivo en el diagnóstico sin presentar síntomas de la enfermedad. Y muchos de ellos no desarrollarán necesariamente la enfermedad, excepto que esta se desencadene ante, por ejemplo, una bajada súbita de defensas y/o problemas con su sistema inmunológico.

¿Cuántos años dura un perro con leishmania?

Si un perro con leishmaniasis es diagnosticado a tiempo y tratado con los métodos adecuados, su esperanza de vida no deber de variar de la que ya tenía. Pero todo va a depender de la respuesta de su sistema inmunitario frente al tratamiento instaurado y del estado de la enfermedad.

¿Cómo se cura la leishmaniasis en los perros?

16 Oct 2022 – Categoría: Perro – Etiquetas: consulta veterinaria, enfermedades perros, leishmania, perro, prevención – Comentarios: La leishmaniasis del perro no tiene cura, pero con un tratamiento adecuado el perro puede tener una buena calidad de vida Una alimentación de buena calidad, el tratamiento apropiado, así como los controles para prevenir nuevos brotes de la enfermedad, son las pautas que hay que seguir para mantener a raya esta dolencia en el perro.

El tratamiento específico y único de la leishmaniasis en el perro no existe. Cada caso es distinto y puede afectar a diferentes órganos del cánido y en distinto grado. Por lo tanto, será el veterinario quien determine el tratamiento más adecuado para el animal, pero siempre con un objetivo: lograr el mayor grado posible de calidad de vida para el perro.

La leishmaniasis del perro puede controlarse con el tratamiento veterinario adecuado y una alimentación rica en omega 3 La leishmaniasis canina puede ser cutánea o visceral, En el primer caso, el diagnóstico de la enfermedad es menos grave que en el visceral y afecta sobre todo al funcionamiento renal.

  • Y en ambos casos, precisa de controles de por vida para detectar posibles rebrotes.
  • Por ello, las medidas preventivas antiparasitarias, como mantener a raya a los mosquitos transmisores de la enfermedad, son la mejor de manera de evitar que el perro contraiga la leishmaniasis.
  • La leishmaniasis es una enfermedad de origen parasitario, por lo que debe combatirse desde dos frentes: contra el insecto y contra los propios síntomas asociados a la dolencia, como lesiones en la piel del perro, pérdida de peso y falta de apetito en el perro, lesiones oculares, cojeras, anemia o fallo renal, entre otros.

El tratamiento para paliar los síntomas de la leishmaniasis puede durar semanas, y se puede conseguir mitigarlos, pero el parásito siempre permanecerá en el perro. Los síntomas pueden reaparecer, y entonces hay que repetir el tratamiento contra la dolencia.

Existen distintos medicamentos para tratar los síntomas de la leishmaniasis. El perro que padece leishmaniasis no necesita tratamiento en determinados momentos, cuando los síntomas de la enfermedad están bajo control. Además, determinadas circunstancias pueden desencadenar un brote de leishmaniasis o, por el contrario, pueden mantener a raya la enfermedad.

Una alimentación de calidad para el perro ( pienso de gama alta ) o incluso específico para los perros que padecen la enfermedad ayuda a mantener en forma sus defensas. Perro enfermo de leishmaniasis, ¿cómo evitar recaídas? Nunca se consigue eliminar del todo el parásito que provoca la leishmaniasis en el perro.

  1. Por ello, son necesarias las revisiones veterinarias que detecten posibles rebrotes de la enfermedad.
  2. Un perro con leishmaniasis puede volver a contagiarse con la picadura del mosquito que transmite la enfermedad Además, existen situaciones que pueden reavivar los síntomas, como el cáncer en el perro.

Por eso, si se quieren paliar los signos de esta dolencia, hay que procurar que el animal no enferme y valorar las consecuencias de realizar una operación quirúrgica. El frío también puede resultar el desencadenante de un nuevo brote. Sobre todo, si duerme a la intemperie, a temperaturas muy bajas para él.

¿Cómo se observa la leishmaniasis?

LA ENFERMEDAD Y SU SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA ACTUAL La leishmaniasis es una enfermedad causada por protozoos parásitos del género Leishmania y se caracteriza por presentar una variedad clínica y epidemiológica en relación con las especies involucradas en la infección, los vectores transmisores, así como factores ligados al hospedero.1,2 Alrededor de 20 especies son patógenas para el hombre, las cuales se distribuyen en distintas regiones del Viejo y el Nuevo Mundo ( tabla 1 ).

  1. Según la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad es endémica en 88 países de 4 continentes y se notifican alrededor de 2 millones de casos nuevos cada año ( http://www.who.int/leishmaniasis/burden/magnitude/burden_magnitude/ ).
  2. Algunos autores indican que el número global de casos se incrementó, particularmente en Brasil, 3 Bolivia, Perú, 4 Colombia, 5 y Afganistán.6 Tal incremento puede ser el resultado del inadecuado control de vectores y reservorios en las zonas endémicas, de la mayor detección de leishmaniasis cutánea asociada a infecciones oportunistas (VIH/sida), 7 de la emergencia en la resistencia al tratamiento 8 y del impacto reciente de los cambios climáticos, que inciden en la distribución y el comportamiento de los vectores implicados en la transmisión de distintas enfermedades, entre estas, la leishmaniasis.9 Tabla 1.

Principales especies patógenas para el homb re y su distribución geográfica

Género Complejo Especie Distribución geográfica
Leishmania ( Leishmania ) Leishmania donovani Leishmania donovani China, subcontinente indio, Etiopía, Sudán, Kenya, Irán, Arabia Saudita, Yemen
Leishmania infantum Albania, Argelia, Francia, Grecia, Italia, Marruecos, Portugal, España, Siria, Túnez, Turquía, Yemen
Leishmania chagasi Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guadalupe, Guatemala, Honduras, Martinica, México, Nicaragua, Paraguay, Surinam, Venezuela
Leishmania archibaldi India, Sudán, Etiopía, Líbano, Israel
Leishmania tropica Leishmania tropica Afganistán, Argelia, Azerbaiyán, Grecia, Irán, Irak, Israel, Marruecos, Túnez, Turquía, Yemen
Leishmania aethiopica Etiopía, Kenya
Leishmania major Afganistán, Argelia, Chad, Irán, Irak, Israel, Libia, Mauritania, Marruecos, Siria, Sudán
Leishmania mexicana Leishmania mexicana Belice, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Venezuela
Leishmania amazonensis Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guayana Francesa, Panamá, Perú, Venezuela
Leishmania garnhami Venezuela
Leishmania ( Viannia ) Leishmania guyanensis Leishmania guyanensis Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Perú, Surinam, Venezuela
Leishmania panamensis Belice, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Venezuela
Leishmania naiffi Brasil, Guayana Francesa, Ecuador, Perú
Leishmania braziliensis Leishmania braziliensis Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua
Leishmania peruviana Perú
Leishmania lainsoni Brasil, Bolivia, Perú

Adaptado de Antinori y otros, 2012. De los casos de infección cutánea 90 % ocurre en Afganistán, Pakistán, Argelia, Irán, Brasil y Perú, mientras que 90% de la enfermedad visceral ocurre en la India, Bangladesh, Nepal, Sudán y Brasil, 10 lo cual confirma que esta enfermedad tiene fuertes vínculos con la pobreza 11 y dificulta aún más su control. Es muy probable que como consecuencia del calentamiento global la leishmaniasis se disperse hacia zonas actualmente templadas, donde los incrementos de la temperatura pudieran favorecer la extensión de las estaciones en las cuales se alimentan los vectores que transmiten el parásito, o que la baja temperatura provoque una extensión de su período larval 16,

También eventos naturales que en los últimos años se han hecho cada vez más frecuentes, como los terremotos, han provocado nuevos focos de la enfermedad en áreas que, con anterioridad, permanecían libres de esta infección 17, Además de la transmisión natural, es importante conocer que existe transmisión del parásito a partir de personas infectadas con Leishmania que utilizan drogas endovenosas, cuando existe uso de jeringuillas compartidas, lo que ha conllevado a la coinfección Leishmania -HIV.

De forma general, se acepta que la incidencia global reportada para esta coinfección está subestimada, debido en parte a que la forma visceral de la enfermedad ocurre en “poblaciones olvidadas” y también al hecho de que al no estar la leishmaniasis dentro de la lista de enfermedades oportunistas, esta coinfección se notifica raramente.18 VECTORES Los vectores de todas las especies de Leishmania descritas son hembras hematófagas de la familia Psychodidae, subfamilia Phlebotominae y de las 500 especies conocidas, solo 31 se identifican como vectores de especies patógenas y 43 como vectores probables, pertenecientes a los géneros Phlebotomus en el Viejo Mundo y Lutzomyia en el Nuevo Mundo 19,

  1. En Cuba no se reconocen vectores transmisores de Leishmania,
  2. En 1920 se describió para Cuba y las Islas Caimán la presencia de 2 especies de Lutzomyia : Lu.
  3. Cubensis y Lu.
  4. Orestes 20,
  5. En la década de los 80 se notificaron 2 especies y una nueva subespecie del género para Cuba: ( Lu.
  6. Novoae y Lu.
  7. Diazi ) y ( Lu.

cayennensis cruz ); solo Lu. orestes, entre todas, es la que manifiesta hábitos antropofílicos y hematófagos. Al mismo tiempo, se realizó la caracterización biológica y ecológica de estos vectores, y se notificó su distribución en todas las regiones de la geografía cubana 21,

Contrario a lo que sucede en América Latina, donde la mayor actividad de los flebótomos es nocturna, Lu. orestes tiene hábitos diurnos con picos de actividad hematofágica que se relacionan con cambios en la temperatura, humedad y luminosidad; y tal como ocurre en otros casos, el ataque de las hembras se produce en oleadas, 22 lo cual amplifica, teóricamente, su potencialidad vectorial.

En años posteriores, se desarrollaron estudios encaminados a demostrar las posibilidades de transmisión experimental de Leishmania mediante este vector, utilizando como modelo el hámster dorado.23 En la actualidad, sería imprescindible demostrar que Lu.

  1. Orestes cumple los requisitos indispensables propuestos por Killick-Kendrick (1990), para poder considerarse como vector de Leishmania, y plantear, de manera fehaciente, que existen en Cuba posibilidades de transmisión de este parásito.
  2. No existen investigaciones recientes que aporten claridad sobre aspectos relativos a la posible transmisión en el país.

Sin embargo, es necesario conocer los datos antes mencionados, porque no se puede descartar por completo la posibilidad de que bajo condiciones epidemiológicas específicas, en las que se presenten todos los elementos que componen la cadena epidemiológica de transmisión, se pueda producir este fenómeno que debería demostrarse rigurosamente.

PRESENTACIONES CLÍNICAS En la leishmaniasis la presentación clínica es variada y depende por lo general de varios factores, entre los cuales la susceptibilidad genética del hospedero, 24 el contexto inmunológico en que se produce la infección 25 y la especie de Leishmania infectante 26 son los más importantes.

Así, se pueden presentar de manera general, la leishmaniasis cutánea, mucocutánea y visceral, con características clínicas específicas que aparecen descritas en un artículo reciente, 27 por lo cual no se hará extensión en este aspecto. En varios países también se notifican otras presentaciones clínicas intermedias o atípicas.28 DIAGNÓSTICO DE LA LEISHMANIASIS El diagnóstico por lo general depende de la forma clínica de presentación y de las posibilidades tecnológicas existentes en el servicio médico que recibe al paciente.

  1. Una vez que se presenta un paciente con las caracterítiscas clínicas o epidemiológicas que hagan sospechar una leishmaniasis, pueden realizarse una serie de exámenes que se describirán más adelante, en relación con la forma de presentación de la enfermedad.
  2. Aspectos clínicos útiles para la orientación del diagnóstico de las leishmaniasis Al existir diversas formas de presentación de la leishmaniasis cutánea y mucocutánea, los aspectos clínicos que pudieran hacer pensar en la presencia de alguna de estas son diversos, razón por la cual se comentarán más adelante.

De manera general, la evolución de la lesión inicial en el sitio de la picada del vector es similar. Tras un período de incubación de 2 semanas a 3 meses aparece una pápula o nódulo pequeño, que puede acompañarse de inflamación ganglionar, y a veces cura de manera espontánea.

  • En otras ocasiones, la lesión evoluciona hacia una enfermedad de diversas características clínicas, 29 algunas de las cuales se describirán a continuación tomando en cuenta el área geográfica de origen.
  • En el Nuevo Mundo abundan las especies dermotrópicas, que producen manifestaciones más variadas que en el Viejo Mundo.

Se puede presentar una lesión solitaria, o lesiones múltiples, en sitios cercanos a la picada del vector o en áreas distantes del cuerpo. La leishmaniasis cutánea localizada, que es la forma más común, se caracteriza por la aparición de una úlcera indolora de límites definidos, con aparición de costra central y a veces hemorrágica.

Puede curar de forma espontánea dejando una cicatriz hipopigmentada. En dependencia del balance de la relación hospedero parásito, esa lesión puede evolucionar en algunos pacientes hacia otras formas más complejas.29 La forma recidiva cutis es rara en esta área geográfica. Existen poco reportes donde se ha vinculado con parásitos que pertenecen al subgénero L.

( Viannia ), en Brasil 30 y Ecuador 31 También Leishmania (L) amazonensis se ha relacionado con esta presentación.32 La leishmaniasis cutánea diseminada se caracteriza por la aparición de múltiples y variadas lesiones, en lo fundamental acneiformes y papulares, en áreas no contiguas del cuerpo.33 En zonas del norte de Brasil, donde aumentó la frecuencia de esta presentación, L.

braziliensis fue la única especie que se identificó.34 La leishmaniasis cutánea difusa se caracteriza por la presencia de nódulos abundantes en parásitos, que no ulceran, y se considera una forma rara de presentación.35 Existen reportes en Centro y Sur América y también Etiopía, donde las especies relacionadas son L.

mexicana, L. amazonensis y L. aethiopica, respectivamente.29 La leishmaniasis mucocutánea la padece de 1 a 10 % de los pacientes con leishmaniasis cutáneas 36 y la produce en lo fundamental L. braziliensis, pero también se ha asociado con infecciones por L.

Guyanensis, L. panamensis y L. amazonensis, Puede aparecer de manera simultánea a la enfermedad cutánea o presentarse varios años después de la cura. Ocurre por diseminación hematógena o linfática de los parásitos desde la piel hasta la mucosa oronasofaríngea 35 y se hace evidente por los síntomas nasales crónicos, que pueden continuar con la destrucción progresiva de la cavidad bucal y nasofaríngea, en el contexto de una respuesta inmune hiperactiva 37,

Los reportes son escasos fuera de América Latina, y en ellos el agente etiológico típico es L. aethiopica 10, Es una enfermedad mutilante que deja secuelas físicas y psíquicas, las cuales dificultan la reinserción social de las personas que la padecen.

Se considera que en el Viejo Mundo, las especies que prevalecen pueden producir manifestaciones clínicas limitadas, en comparación con aquellas que predominan en el Nuevo Mundo. Es decir, L. major, L. tropica y L. aethiopica pueden causar, en 86 a 98 % de los casos, lesiones ulcerativas localizadas que en su mayoría curan tras un periodo de evolución de hasta 2 años.L.

tropica produce la forma recidiva cutis, que se caracteriza por la aparición simultánea de lesiones papulares o vesiculares alrededor de la úlcera, o posterior a la cura 38 y puntualmente se ha relacionado con la leishmaniasis mucosa, 39 mientras L. aethiopica produce las formas localizada y mucocutánea y también se relaciona con la enfermedad cutáneo difusa 38,40,L.

donovani, usualmente viscerotrópica, puede producir una forma cutánea posterior a la enfermedad visceral, conocida como leishmaniasis cutánea pos-kala-azar.41 La diferenciación de estas infecciones cutáneas es imprescindible, porque otras enfermedades como la lepra, el cáncer de piel, la tuberculosis, las micosis cutáneas, así como las picaduras de insectos infectadas, el impétigo, la sarcoidosis y los neoplasmas pueden producir lesiones similares.42 Entre los hongos pueden encontrarse Paracoccidioides braziliensis, Histoplasma capsulatum y Sporothrix schenkii, así como bacterias piogénicas tipo Staphylococcus y Streptococcus o también Mycobaterium,43 En relación con los casos de leishmaniasis visceral, los pacientes presentan síntomas y signos de una infección sistémica persistente como fiebre, fatiga, debilidad, pérdida de apetito y de peso.

La invasión de parásitos a la sangre y el sistema retículo endotelial, provoca inflamación de nódulos, bazo e hígado. La hiperpigmentación de la piel que se presenta en pacientes del subcontinente indio y antes dio nombre a la enfermedad, es un síntoma poco común, el cual se produce por una insuficiencia suprarrenal y, al parecer, guardaba relación con la duración prolongada de la enfermedad en tiempos en que el tratamiento efectivo no era posible.44 Esta forma clínica debe diferenciarse de la malaria, el síndrome de esplenomegalia tropical, esquistosomiasis, cirrosis, tripanosomiasis africana, tuberculosis, brucelosis, fiebre tifoidea, endocarditis bacteriana, histoplasmosis, malnutrición, linfoma y leucemia.45 Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones no existen condiciones o recursos en las zonas endémicas para discriminar estas enfermedades.

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Método diagnóstico Forma clínica relacionada Características distintivas*
Examen parasitológico de muestras clínicas ( Examen microscópico, histopatológico y cultivo) Leishmania cutáneas Leishmania mucocutánea Leishmania visceral Aplicable en raspados, aspirados, biopsia Son específicos Requieren experiencia técnica Frecuentes contaminaciones de cultivo Características anatomopatológicas difíciles de identificar Riesgoso para el paciente. Requiere de alta pericia en la toma de muestra Complicaciones derivadas de hemorragias
Prueba cutánea de Montenegro Leishmania cutáneas Leishmania mucocutánea No diferencia infecciones pasadas o recientes. Método complementario utilizado en áreas endémicas Aplicable a estudios epidemiológicos e inmunológicos
Detección de anticuerpos (IFI, ELISA, rK39, electroinmunotransferencia) Detección de anticuerpos por ensayo de aglutinación directa (DAT) Leishmania visceral Gran variedad de antígenos Buena sensibilidad y especificidad en zonas endémicas Ensayo semicuantitativo. Buena sensibilidad y especificidad. Requiere incubaciones y equipamiento
Reacción en cadena de la polimerasa (RCP) Aplicable a todas las formas clínicas Alta sensibilidad y especificidad. Aplicable a muestras diversas. Numerosos blancos genéticos y cebadores empleados

Se presentan algunas características de los métodos que pueden resultar de utilidad en la toma de decisiones. Método parasitológico Los métodos de diagnóstico parasitológico son muy específicos 42 y se aplican en todas las formas clínicas de la enfermedad.

Estos incluyen el examen microscópico de extendidos, raspados, biopsias o aspirados, tomados por lo general del borde de las lesiones y teñidos con Giemsa, 45 pero la sensibilidad es baja, aproximadamente de 50 a 70 % en el Viejo Mundo 46 y puede llegar a ser aún menor en el Nuevo Mundo, con valores de 15 a 30 %.47,48 También se realiza el examen histopatológico para hacer la búsqueda de amastigotes en distintos tejidos.

En la forma visceral la muestra para el examen parasitológico directo se toma del aspirado de bazo, nódulos linfáticos o médula ósea, 42 proceso muy invasivo para el paciente y durante el cual pueden ocurrir complicaciones derivadas de hemorragias, por lo que se requiere alta pericia en estos procederes y otras condiciones técnicas.49 Cultivo El cultivo de esas mismas muestras biológicas, por lo general en medio bifásico, (Novy, Mc Neal, Nicolle) resulta más informativo; puede facilitar la identificación y caracterización de especies por métodos isoenzimáticos o moleculares, pero requiere de mayores condiciones técnicas en el laboratorio y se necesita tiempo para ofrecer el resultado.33 La observación de promastigotes móviles fácilmente identificables en la fase líquida del medio cultivo, producto de la transformación de los posibles amastigotes presentes en la muestra sembrada, constituye el resultado positivo.

Una reciente modificación el cultivo microcapilar en medio monofásico, parece más promisorio, porque se demostró que la utilización de una mezcla del aspirado de lesión y medio de cultivo a partes iguales, sembrada en pequeños volúmenes de 50 µL en tubos microcapilares no heparinizados, ocasiona a un incremento de la sensibilidad y requiere menor tiempo de incubación para obtener los resultados, lo que implica un avance en términos de costo y tiempo; 50 pero ese resultado no se ha extendido a los servicios de salud.

Prueba cutánea de Montenegro La medición de la respuesta de hipersensibilidad tardía, como manifestación de la respuesta inmune mediada por células, también se utiliza como complemento diagnóstico (prueba cutánea de Montenegro). Consiste en la inyección de 0,1 mL de antígeno de Leishmania en el antebrazo.

Si la induración local que produce tras 2 o 3 d es igual o mayor que 5 mm, la reacción se considera positiva 29 y la observación de la reacción epidérmica que se genera a consecuencia de la estimulación celular. Sin embargo, se aplica fundamentalmente como método complementario en casos de sospecha de enfermedad cutánea y mucocutánea, en estudios epidemiológicos de todas las formas de la enfermedad y en ensayos de vacunas, debido a que no diferencia infecciones pasadas o recientes.51 Los métodos que se mencionaron con anterioridad son los más utilizados en los distintos niveles de salud en las áreas endémicas, que generalmente disponen de bajos recursos, y en muchos casos el éxito depende de la experiencia del observador y de las condiciones de las instalaciones.

En algunos laboratorios se toman varias muestras del propio paciente, ya sea de una misma lesión o de lesiones diferentes, como forma de incrementar las posibilidades de éxito en la detección. Sin embargo, la sensibilidad varía en dependencia de numerosos factores: el número y la dispersión de los parásitos, fundamentalmente en los casos del Nuevo Mundo, donde su abundancia en las lesiones puede variar según la especie, 52,53 de la contaminación frecuente del cultivo por la presencia de elementos bacterianos o fúngicos en la muestra biológica; y el hecho de que distintas especies de Leishmania pueden tener diferentes requerimientos para su cultivo.54 Métodos indirectos serológicos Los métodos serológicos se pueden aplicar al diagnóstico de casos de enfermedad cutánea, pero no hay acuerdo sobre la mayor utilidad de uno u otro, y a veces las recomendaciones de los autores son contradictorias.

También se comunica una eficacia diferente entre el Viejo y el Nuevo Mundo, debido a la variación en la sensibilidad y la aparición de reacciones cruzadas.55 Recientemente, se describieron protocolos de ELISA especie-específicos con valores de sensibilidad comparables (84,6 % y 88,5 %) y una especificidad adecuada (96,2 %), que se recomiendan como pruebas complementarias para el diagnóstico de formas cutáneas causadas por L.

braziliensis, L. guyanensis y L. amazonensis,56 Sin embargo, al ser métodos que detectan anticuerpos contra una especie en particular, su utilidad se reduce en áreas donde coexista más de una especie del parásito. Por otra parte, un estudio comparativo demostró que la inmunofluorescencia indirecta con antígeno de promastigotes de L.

  1. Amazonensis y la tira inmunocromatográfica con antígeno recombinante rK39, tuvieron mejor desempeño para el diagnóstico de casos clásicos en áreas endémicas, con valores de sensibilidad de 83,3 y 88,9 %, respectivamente.
  2. Por el contrario, la aplicación del ELISA, independientemente del antígeno utilizado, mostró valores de sensibilidad diagnóstica siempre bajos (50 %, 66,7 % y 69,4), y debido a la aparición adicional de reacciones cruzadas, no se recomendó ninguno en particular para las áreas endémicas.57 También se utilizan el antígeno soluble o la fracción enriquecida de membrana, con una sensibilidad similar para ambos, del 89,5% y una especificidad variable del 89,5% y 93,4% respectivamente, en dependencia del preparado antigénico de que se trate 58,

De manera general, debido a que los anticuerpos circulantes en las presentaciones cutáneas tienen niveles muy bajos y la especificidad de los ensayos puede ser también variable, particularmente en áreas donde puedan ocurrir reacciones cruzadas con otros parásitos, como Trypanosoma cruzi, 51 estos métodos permanecen como herramientas complementarias en los casos de leishmaniasis cutáneas.

Por el contrario, en la leishmaniasis visceral la detección de anticuerpos específicos resulta muy útil para el diagnóstico, 58 y se utilizan ensayos de ELISA, inmunoflurescencia (IF) y electroinmunotransferencia ( Western blot ), que muestran en ocasiones una alta seguridad diagnóstica, pero que tienen el inconveniente de ser poco adaptables a condiciones de campo.59 El polipéptido recombinante de 39 kDa: r K39 se utilizó en países endémicos en un sistema ELISA de detección de anticuerpos con excelentes valores de sensibilidad (93-100 %) y especificidad (97-98 %).60,61 Este elemento promovió su transformación en formato de tira inmunocromatográfica, más factible para condiciones de campo.

Un análisis de validación que incluyó 13 estudios en áreas de alta endemicidad ofreció valores similares para la sensibilidad (93,9 %) y especificidad (95,3 %) y también se confirmó su valor diagnóstico en la India y Nepal.62,63 Sin embargo, su validez en el Este africano ha sido variable, puesto que los pacientes sudaneses, por razones no esclarecidas aún, presentan títulos de anticuerpos más bajos contra esta proteína.64 Este método, fácil y reproducible, se considera actualmente la mejor herramienta diagnóstica de la leishmaniasis visceral para las áreas remotas del Viejo Mundo.

La prueba de aglutinación directa (DAT siglas en inglés) es un ensayo semicuantitativo donde ocurre aglutinación visible si existen anticuerpos 65 y se ha evaluado en condiciones de campo en diversos países.66 Un metaanálisis que agrupó 30 estudios estimó los valores de sensibilidad y especificidad del ensayo en 94,8 % y 97,1 %, respectivamente.63 Se debe resaltar que aunque se ha desarrollado para condiciones de campo, requiere de incubaciones, disponibilidad de cierto equipamiento, personal bien entrenado y un control de calidad regular.64 En el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (IPK) se cuenta con el DAT como herramienta investigativa y complemento en el estudio de casos donde exista sospecha de enfermedad visceral, debido a que no se ha realizado la validación del ensayo en áreas endémicas.

El antígeno que se utiliza, de L. donovani cepa 1S, se produce en el laboratorio de investigaciones en Leishmania, de acuerdo a las normas establecidas en el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, Bélgica. Diagnóstico molecular Los métodos moleculares se utilizan ampliamente en el diagnóstico de la leishmaniasis, porque permiten detectar el ADN presente en una biopsia aún en cantidades mínimas (fentogramos) o lo que es igual, hasta un solo parásito.67,68 Aunque esta técnica ha demostrado ser la más sensible y específica, su uso está restringido al tercer nivel de cuidados hospitalarios, laboratorios de investigación y también se recomienda su empleo en centros de referencia.69 La información acerca de secuencias de ADN, y el conocimiento de los genomas completos de algunas especies de Leishmania, disponibles en la actualidad en las redes de información, constituyen un aporte fundamental para desarrollar ensayos basados en la reacción en cadena de la polimerasa (RCP), con aplicaciones que incluyen el diagnóstico.

Nombre de la diana genética Secuencia correspondiente Nivel taxonómico de identificación Sensibilidad y especificidad diagnóstica Referencias
(ITS) Espaciadores internos de la transcripción Género Especies S: 79,3 % E: ND S: 91 % E: 100 % S: 40 % E: 96 % S: 80 % E: 100 % Marfurt y otros, 2003 70 Bensoussan y otros, 2006 71 Ovalle-Bracho y otros, 2007 72 Berzunza Cruz y otros, 2009 73
( k DNA) ADN del kinetoplasto Género Subgénero Leishmania ( V,) Especies S:90,1 % S:86,4 % E: 100 % S: 98 % E: 57 % S: 97,1 % E: ND S: 68,6 % E: 92 % S: 94,2 % E: 92,9 % S: 94 % E: 88 % S:96,6 % E: 66,7 % S: 83,3 % E: ND Marques y otros, 2001 74 Disch y otros, 2005 75 Bensoussan y otros, 2006 71 Al-Hucheimi y otros, 2009 76 Ovalle-Bracho y otros, 2007 72 Boggild y otros, 2010 77 Espinosa y otros, 2009 78 Kumar y otros, 2007 79 Gadisa y otros, 2007 80
Ssu-rRNA (18S) Subunidad pequeña del ARN ribosomal Género Especies S:92 % E: 99,6 % S: 93,2 % E: 95,6 % S: 90,9 % E: ND S: 99,3 % E: ND S: 83 % E: 90,5 % S: 84,6 % E: 100 % Deborggraeve y otros, 2008; 2008ª 81, 82 Amato y otros, 2009 83 Chargui y otros, 2005 84 Vaish y otros, 2011 85 Lemrani y otros, 2009 86
( gp 63) Gen que codifica la glicoproteína de 63 kDa Especies S: 85 % Victoir y otros, 2003 87
( cpb ) Gen que codifica la cisteíno proteinasa B Especies Cepas ND ND ND ND Quispe y otros, 2004 88 Gadisa y otros, 2010 89 Kuru y otros, 2011 40 Oshagi y otros, 2009 90
mini-exon Genes que codifican los miniexones o spliced leader (SL) Especies S: 89,7 % E: ND Marfurt y otros, 2003 70
hsp 70 Genes que codifican la proteína de 7 kDa Especies S: 95 % E: 100 % García y otros, 2007 91,92

S y E: indican la sensibilidad y especificidad diagnóstica de la reacción en cadena de la polimerasa correspondiente, en aquellos casos en que se reportó. Se refieren solamente aplicaciones a la detección o identificación en muestras clínicas. La superioridad de la reacción en cadena de la polimerasa se explica también por el hecho de admitir aplicaciones en un amplio rango de especímenes clínicos, lo que reviste gran importancia debido a la gran variedad de presentaciones de la leishmaniasis.

Entre estas muestras se cuentan: biopsia y raspado de piel, aspirados de médula ósea y nódulos, muestras de sangre 90,92,93 e incluso conjuntiva.94 Se notifica que es posible obtener ADN a partir de preparaciones de aspirados de médula ósea, teñidas previamente con Giemsa, 95 y muy recientemente se reportó el uso de papel de filtro impregnado en la lesión, 96 así como de aplicadores en la mucosa bucal para la detección de parásitos en casos de leishmaniasis visceral.97 En las formas cutáneas, la reacción en cadena de la polimerasa es la herramienta diagnóstica de más valor pues presenta valores de sensibilidad y especificidad altos.71,80,98 La sensibilidad y especificidad varía en dependencia de la diana genética ( tabla 3 ) y de la normalización del ensayo, pero por lo general se reportan numerosos protocolos cuyos resultados no son comparables, puesto que responden a necesidades de países o regiones y a la detección del parásito en una u otra forma de la enfermedad; 90,99,100 sin que exista una validación multicéntrica de estos, o se comparen los distintos protocolos disponibles, para enfrentar el diagnóstico molecular de manera uniforme.

La muestra de la cual se obtiene el ADN a analizar se puede tomar mediante aplicadores con algodón o palillos de dientes estériles, lo que constituye una alternativa no invasiva 91,101 y también con papel de filtro.96 Se han desarrollado también reacción en cadena de la polimerasa especie-específicas para la identificación de especies del parásito de importancia médica a nivel local.99,102 En la enfermedad mucocutánea, la utilización del ADN del kinetoplasto ( k DNA) como diana genética resulta muy sensible para detectar los parásitos, mientras que los genes que codifican los espaciadores internos de la transcripción (ITS), resultan más útiles para discriminar entre las especies que producen esta forma clínica en Brasil.71 Se describió también la detección de k DNA de parásitos del subgénero L,

( Viannia ) en tejidos de la mucosa de 81 % (21/26) de pacientes con enfermedad cutánea, lo cual pudiera indicar, paralelamente, que este es un hecho común en infecciones con parásitos de este subgénero.103 Por otra parte, se informó de 46 casos de leishmaniasis mucocutánea procedentes del Amazonas, que se detectaron mediante reacción en cadena de la polimerasa usando ADN obtenido de biopsias embebidas en parafina.104 Para la leishmaniasis visceral, la detección de parásitos por reacción en cadena de la polimerasa es más sensible que el examen microscópico, el cultivo y los exámenes serológicos, en particular en muestras que tienen una baja carga parasitaria.51 Los valores de sensibilidad varían, y se reporta un rango de 82 a 100 % si se compara con el examen microscópico, 105,106 mientras que la especificidad puede estar entre 71,7 y 100 %.107,108 Se recomienda realizar la evaluación de pacientes sospechosos en sangre periférica, antes de proceder al examen sobre aspirado o biopsia.109 También este método puede ser útil para detectar los parásitos cuando hay peligro potencial para la transmisión de kala-azar mediante transfusión, en cuyo caso la serología tiene un papel muy limitado.110 El uso de aplicadores en la zona bucal permitió detectar por primera vez casos de leishmaniasis visceral mediante una reacción en cadena de la polimerasa que mostró 83 % de sensibilidad y 90,5 % de especificidad en grupos controles, usando como blanco una región del gen que codifica el fragmento 18S del rRNA.97 También, recientemente, se informó la posibilidad de detectar ADN de Leishmania en el fluido oral de personas con esta forma de la enfermedad, con valores de sensibilidad y especificidad que se consideran aceptables, 111 al tiempo que continúan nuevas aplicaciones para el diagnóstico en países del Viejo Mundo.112 La leishmaniasis cutánea posvisceral también se puede diagnosticar mediante reacción en cadena de la polimerasa.

Se describe un protocolo que utiliza cebadores que amplifican k DNA, que por su alta especificidad, resulta muy útil para el diagnóstico de pacientes inmunocomprometidos, donde el diagnóstico serológico falla a menudo.113 En relación con los casos de coinfección de Leishmania con VIH, la reacción en cadena de la polimerasa parece ser al menos tan sensible como otros métodos aplicados cuando se desea diagnosticar leishmaniasis visceral en muestras de sangre periférica. En primer lugar se realiza el examen parasitológico directo de la muestra de raspado, impronta o biopsia. Esta muestra se fija en metanol, después se tiñe con Giemsa y se observa con cuidado en el microscopio de luz con aceite de inmersión, para realizar la identificación de los amastigotes, que se observan como estructuras redondeadas u ovaladas, de color azuloso, donde se distingue el núcleo, de color más intenso.

En paralelo, se realiza el cultivo del aspirado de la lesión, o de una muestra del tejido en medio Novy, McNeal, Nicolle (NNN) cuya fase líquida es el medio de Schneider y se incuba a 28 ºC.29 La búsqueda de promastigotes móviles del parásito, como resultado de la transformación de los amastigotes presentes en la muestra, se realiza mediante la observación diaria en un microscopio de luz invertido.

Para ofrecer un resultado negativo, el cultivo se mantiene hasta 15 d. Para el diagnóstico molecular se cuenta como método de referencia con la reacción en cadena de la polimerasa-18S, que amplifica un fragmento de 115 pb de la región 18S del gen que codifica el ARN ribosomal, y cuyos valores de sensibilidad y especificidad son adecuados: (S: 92 % en sangre, 92,9 % en médula ósea y E: 99,6 en personas procedentes de áreas no endémicas).77 Posteriormente, se informó una sensibilidad de 93,2% en casos de enfermedad cutánea y mucocutánea, y de 86 % en enfermedad visceral, siendo la especificidad de 95 % en personas de área endémica y de 98,3 % para personas procedentes de áreas no endémicas.81 Por estas razones se normalizó y adaptó a las condiciones del IPK.

En paralelo, se utiliza el gen que codifica la proteína de choque térmico de 70 kDa, como diana para la detección del parásito por reacción en cadena de la polimerasa y la posterior tipificación de la especie infectante, sobre la base del polimorfismo genético identificado en secuencias nucleotídicas de 14 especies de este protozoo, que fueron estudiadas en nuestro grupo de trabajo.115 La identificación de especie se logra mediante la restricción enzimática del producto de amplificación (RCP-RFLP), 116 lo cual se aplicó al análisis de una representación de muestras clínicas procedentes de áreas endémicas de Colombia.117 Más recientemente, se desarrollaron 3 nuevas propuestas que permiten la detección y tipificación de distintas especies del parásito, en relación con el fragmento del gen hsp 70 que se amplifique, (RCP-F, RCP-N y RCP-C), y la posterior digestión del producto de amplificación obtenido (RFLP-F, N y C) con aplicaciones variables según las distintas áreas geográficas o las formas clínicas de que se trate.118 Estos protocolos se encuentran hoy día en evaluación en áreas endémicas, con muestras clínicas diversas procedentes de países endémicos.

En conclusión, para diagnosticar correctamente la leishmaniasis no se debe despreciar ninguna de las alternativas posibles. Una vez que existan elementos epidemiológicos que indiquen la infección, será útil tanto la clásica observación del estadio intracelular del parásito o amastigote, presente en las células de tejidos infectados, hasta la detección de su ADN.

Todos los métodos aportan información de utilidad para la toma de decisiones en el procedimiento clínico, la imposición del tratamiento y el abordaje epidemiológico de esta parasitosis. Entre estos, se propone un algoritmo de trabajo en nuestro laboratorio, con el empleo de los métodos que resultan más útiles de acuerdo a las condiciones y experiencias.

En este trabajo se pretende actualizar de forma rápida algunos aspectos relativos al diagnóstico de esta parasitosis, mostrar la forma en que se ha abordado en nuestro contexto, y ofrecer algunas alternativas que pudieran resultar de utilidad práctica, tanto para laboratorios de referencia en países no endémicos como en Cuba, y para algunas áreas endémicas de leishmaniasis.

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¿Cuánto tiempo tarda en manifestarse la leishmaniasis?

Leishmaniasis cutánea poskala-azar – La leishmaniasis cutánea poskala-azar suele ser una secuela de la leishmaniasis visceral, caracterizada por una erupción macular, papular o nodular localizada habitualmente en la cara, los brazos y el tronco. Se da principalmente en el este de África (sobre todo el Sudán) y el subcontinente indio, donde, según los registros, padecen la enfermedad entre un 5% y un 10% de los pacientes con kala-azar,

  • Aunque con poca frecuencia, ha sido notificada asimismo en el Brasil y también se han descrito casos de coinfección por el VIH y leishmaniasis visceral causada por L.
  • Infantum,
  • Suele aparecer entre seis meses y un año o varios años después de la aparente curación del kala-azar, aunque también puede manifestarse antes.

Se considera que los afectados de leishmaniasis cutánea poskala-azar pueden ser fuente de infección por Leishmania,

¿Cuándo sacrificar a un perro con leishmaniasis?

Tener una mascota con leishmaniasis, además de resultar una situación dolorosa, significa un desafío por tener que tomar la decisión correcta, ya que hasta el momento no existe cura para el caso de los animales, solo tratamientos paliativos, que según los especialistas deben llevarse a cabo de la manera más disciplinada para evitar que la enfermedad contagie a algún integrante de la familia.

  • La leishmaniasis es trasmitida por la picadura de un mosquito y son reservorio los animales silvestres y domésticos.
  • A través del vector, la enfermedad puede ser transmitida de los animales a las personas, por eso algunos veterinarios recomiendan tomar los cuidados necesarios para evitar el contagio, otros consideran que lo más seguro es sacrificar la mascota, por el riesgo que implica.

Al cierre del año 2016 se detectaron 64 casos de leishmaniasis en humanos, de los cuales 10 muertes fueron confirmadas, en tanto que este año existen 3 personas en el país con dicha enfermedad, según datos del Centro Nacional Antirrábico(CAN). Dicho centro recibe por semana un promedio de 50 perros con los síntomas y son sometidas a la eutanasia cerca de 20.

“El dueño debe hacerse responsable si opta por el tratamiento, porque aparte del alto costo que representan los medicamentos siempre, debe utilizar los sistemas químicos para controlar que el perro no sea atacado por el mosquito transmisor y difundir la enfermedad”, señaló Aurelio Fiori director del CAN.

Tratamiento, Por su parte, el doctor Raúl Tuma expresa que muchas personas hoy en día ya no sacrifican a sus animales y deciden llevar adelante el tratamiento, que implica utilizar inyectables como también comprimidos. Además de los fármacos indicados por el veterinario, Tuma refiere que los caninos deben tener un collar repelente y sobre todo es necesaria una fumigación en la casa para alejar al vector del lugar.

Cuando empieza el tratamiento los riesgos de contagio disminuyen y se puede estar en contacto con el animal porque es el mosquito el que transmite la enfermedad”. Eutanasia, “Llega un momento en que de tantos medicamentos que recibe, el hígado o el riñón se resienten, y ya no se puede tratar al perro, regresan los síntomas, empeora la enfermedad y hay peligro de contagio; por lo que se recomienda aplicar la eutanasia en ese caso”, indicó Fiori.

Los especialistas recomiendan esta medida cuando en el hogar existen adultos mayores, personas enfermas o criaturas muy pequeñas. Tuma sugiere que es mejor darle un descanso cuando en el hogar se vive en zozobra por el temor de contagiarse y no hay tranquilidad para la familia ni para el animal.

¿Dónde se encuentra el mosquito de la Leishmania?

El flebotomo se adapta a cualquier sitio con cierta humedad y temperatura constante. En el campo de la España Central, es frecuente encontrarlo en conejeras o zonas de hojarasca. En las áreas urbanas se han adaptado a vivir en zonas umbrías de jardines, en alcantarillas o en garajes.

¿Qué pasa si no me trató la leishmaniasis?

SUBMENÚ – La leishmaniasis continúa siendo un importante problema de salud en 4 regiones ecoepidemiológicas del mundo: las Américas, África Oriental, África del Norte y Asia Occidental y Sudoriental. En las Américas, las leishmaniasis son enfermedades zoonóticas y de transmisión vectorial con complejo ciclo de transmisión donde si involucra gran diversidad de parásitos, reservorios y vectores.

  • Son causadas por diferentes especies de protozoos del género Leishmania y se transmiten a los animales y humanos a través de la picadura de insectos de la familia Psychodidae,
  • Su presencia está directamente vinculada a la pobreza, pero otros factores sociales, además de los ambientales y climáticos, influyen directamente en su epidemiología.

En la Región, han sido identificadas 15 de las 22 especies de Leishmania patógenas para el hombre y cerca de 54 especies diferentes de vectores están potencialmente involucradas en la transmisión. El parásito se transmite mediante la picadura de insectos flebótomos hembras de la subfamilia Phlebotominae conocidos popularmente como ” chiclera, asa branca, palomilla, mosquito palha, y torito “, entre otros.

  1. Este insecto es activo por la noche cuando inocula el parásito al ser humano y animales, a través de su picadura.
  2. La enfermedad ocurre presentando distintas manifestaciones clínicas, clasificadas en tres formas: cutánea, mucosa/mucocutánea y visceral,
  3. La leishmaniasis visceral se caracteriza por episodios irregulares de fiebre, pérdida de peso, hepatoesplenomegalia, anemia y si no son tratados puede causar la muerte en más del 90% de los casos.

La leishmaniasis mucosa/mucocutánea, si no es tratada de forma temprana puede conducir a la destrucción parcial o completa de las membranas mucosas de la nariz y la boca que pueden causar discapacidad grave, mientras que la leishmaniasis cutánea es la forma más frecuente de esta infección, y produce en su mayoría lesiones ulcerosas que dejan cicatrices por toda la vida.

A nivel mundial, la leishmaniasis se encuentra entre las diez principales enfermedades tropicales desatendidas con más de 12 millones de personas infectadas.99 países son endémicos para leishmaniasis, siendo 89 para CL, 80 endémicos para LV y 71 endémicos para las dos formas clínicas: LC y LV. De los 9 países que reportan 85% de los casos de LC, 3 están en las Américas: Brasil, Colombia y Perú. Cuatro países concentran el 68% de casos de leishmaniasis visceral a nivel global: India, Sudan, Brasil y Kenia. La co-infección Leishmania-VIH es reportada por 42 países y ésta intensifica la carga de las leishmaniasis debido a la mayor dificultad en el manejo clínico y el tratamiento. En la Región de las Américas los casos de leishmaniasis cutánea se han registrado des del sur de los Estados Unidos hasta el norte de Argentina, con la excepción de las islas del Caribe y Chile. las leishmaniasis cutánea y visceral están presente en 21 países y es endémica para LC en 19 países y en 13 países para LV. En el período 2001-2021 fueron reportados a la OPS, un total de 1 105 545 casos de leishmaniasis cutánea (LC) y mucosa (LM) con un promedio de 52 645 por año. En eso mismo período se registró un total de 69 665 casos nuevos de leishmaniasis visceral (LV), con un promedio anual de 2 488 casos y una letalidad de cerca de 8%, considerada la más elevada cuando es comparada con otros continentes. Las herramientas de prevención y control disponibles son limitadas, por lo que las personas expuestas deben tomar medidas para reducir el contacto con el vector. Además, las autoridades de salud deben implementar las acciones de vigilancia y cuando sea necesario realizar las intervenciones en salud pública, teniendo en cuenta la estratificación de riesgo estandarizada para la LC cuanto para LV. El diagnóstico temprano y tratamiento adecuado son fundamentales para evitar las complicaciones causadas por la forma cutánea, mucosa y para reducir la letalidad por LV. El diagnóstico de la enfermedad es esencial para establecer un tratamiento específico y para limitar el progreso de la enfermedad, aliviar los signos y síntomas, y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Si no se tratan, las formas mucosa y cutánea difusa pueden conducir a la deformidad y la desfiguración, y la forma visceral puede ocasionar la muerte en más del 90% de los casos no tratados.

Respuesta de la OPS

La OPS/OMS provee cooperación técnica a las autoridades nacionales de salud incluyendo la capacitación en vigilancia, prevención, diagnóstico, tratamiento y control de la enfermedad a nivel clínico, epidemiológico, entomológico y de laboratorio, incluyendo la producción de directrices de manejo clínico de pacientes, de vigilancia epidemiológica y de divulgación del conocimiento. La Organización también colabora con los países endémicos en la compra de medicamentos a través del Fondo Estratégico y otros insumos necesarios para el desarrollo de las acciones de prevención y control de la enfermedad. La OPS/OMS implementa el Plan de Acción de Leishmaniasis en las Américas mediante el cual se busca consolidar las acciones para el alcance de las metas de la Iniciativa de eliminación de enfermedades transmisibles de la OPS, así como, de la Hoja de Ruta de las enfermedades tropicales desatendidas de la OMS.

¿Cuál es la primera lesión en leishmaniosis?

REVISIONES Leishmaniasis cutánea Cutaneous leishmaniasis T. del Rosal Rabes a, F. Baquero-Artigao b, M.J. García Miguel b a Pediatra. Hospital Infanta Elena. Valdemoro, Madrid. España. b Pediatra. Hospital Universitario La Paz. Madrid. España. Los autores declaran no presentar conflictos de intereses en relación con la preparación y publicación de este artículo.

Dirección para correspondencia RESUMEN Las leishmaniasis son enfermedades causadas por protozoos del género Leishmania. España es uno de los países en los que la leishmaniasis es endémica. Los casos adquiridos en nuestro país (tanto cutáneos como viscerales) se deben a Leishmania infantum, pero puede haber otros causados por otras especies en viajeros o inmigrantes.

Las lesiones cutáneas aparecen fundamentalmente en áreas expuestas y tienden a la curación espontánea dejando cicatriz. El diagnóstico es difícil por la inespecificidad de la clínica y el lento crecimiento del parásito en cultivo. Existen distintas opciones terapéuticas, por lo que cada caso debe ser valorado individualmente según las características de la lesión, la especie causante y el potencial de afectación mucosa.

  • En nuestro país, la primera línea de tratamiento está constituida por los antimoniales pentavalentes intralesionales.
  • En casos refractarios o con riesgo de diseminación mucosa debe emplearse un tratamiento sistémico.
  • Palabras clave: Leishmania.
  • Leishmaniasis cutánea.
  • Tratamiento sistémico.
  • Tratamiento tópico.

ABSTRACT Leishmaniasis are a group of diseases caused by protozoa of the genus Leishmania. Spain is one of the countries where leishmaniasis is endemic. All cases acquired in our country (both cutaneous and visceral) are caused by Leishmania infantum, although cases due to other species may appear in travelers or immigrants.

  1. Cutaneous lesions appear mainly in exposed areas and tend to heal spontaneously leaving scars.
  2. Diagnosis is often difficult due to the non-specific clinical manifestations and the slow growth of the parasite when cultured.
  3. There are different available treatment options and each case should be individually considered, taking into account the characteristics of the lesion, the species of Leishmania and the potential for mucosal spread.

In Spain, intralesional pentavalent antimonials are the first-line therapeutic option. In those cases at risk for mucosal dissemination or refractory to local therapy, systemic treatment must be given. Key words: Leishmania. Cutaneous leishmaniasis. Systemic treatment.

Topical treatment. Introducción La leishmaniasis está constituida por un grupo de enfermedades causadas por varias especies de protozoos del género Leishmania, que son transmitidos a los humanos por dípteros flebotominos hembra ( Phlebotomus y Lutzomyia ). El reservorio del parásito está formado bien por mamíferos domésticos o salvajes, bien por el ser humano (en regiones endémicas) 1,

La leishmaniasis puede clasificarse según 2,3 : – Las manifestaciones clínicas que produce: lesiones ulcerativas en el lugar de la picadura (leishmaniasis cutánea localizada), múltiples nódulos no ulcerativos (leishmaniasis cutánea difusa), destrucción de las mucosas (leishmaniasis mucosa) e infección visceral diseminada (leishmaniasis visceral).

  • La distribución geográfica: Viejo Mundo (Europa, Asia y África) y Nuevo Mundo (Centroamérica y Suramérica).
  • Las especies principales en el Viejo Mundo son L.
  • Major y L. tropica,
  • En el Nuevo Mundo se distinguen dos subgéneros: L.
  • Leishmania (incluye, entre otras, L.
  • Mexicana, L.
  • Amazonensis y L.
  • Chagasi ) y L.

viannia (incluye L. panamensis, L. braziliensis y L. guyanensis ). Las especies de Leishmania del Viejo Mundo suelen producir lesiones cutáneas benignas y autolimitadas, mientras que las del Nuevo Mundo pueden causar lesiones graves, incluyendo la afectación mucosa 4,

Las especies del subgénero L. viannia se asocian a cuadros más graves y prolongados y presentan el riesgo de desarrollar en el futuro leishmaniasis mucosa, por lo que siempre deben recibir tratamiento sistémico 5, En el Viejo Mundo los vectores pertenecen al género Phlebotomus y en el Nuevo Mundo, a Lutzomyia,

– La taxonomía (subgénero, complejo y especie). Epidemiología La leishmaniasis cutánea es endémica en más de 70 países del mundo, incluyendo España. Aparece principalmente en trópicos, regiones subtropicales y cuenca mediterránea. Más del 90% de los casos aparecen en Arabia Saudí, Irán, Afganistán, Brasil y Perú 2,

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Se estima que anualmente se producen 1-1,5 millones de casos, principalmente en personas que viven en áreas endémicas 6, Sin embargo, también puede afectar a viajeros 7,8, La incidencia en España se desconoce, ya que actualmente no es una enfermedad de declaración obligatoria 1, Se han identificado más de 20 especies de Leishmania que pueden originar una patología en humanos.

Algunas especies causan enfermedad cutánea, otras visceral y otras ambas 9,L. infantum es la única especie endémica en España y su principal reservorio es el perro 1,3, Los casos diagnosticados en nuestro país producidos por otras especies suelen ser consecuencia de viajes a otras zonas endémicas.

  • Ciclo vital y patogénesis 2,10 El parásito presenta dos formas: amastigote (forma redondeada que parasita el sistema mononuclear fagocítico de los mamíferos) y promastigote (forma flagelada que aparece en el vector).
  • Cuando el mosquito pica a un huésped infectado, ingiere células parasitadas por amastigotes.

En el intestino del vector, los amastigotes pasan a promastigotes, se multiplican y migran a la zona bucal. Si el mosquito pica a un ser humano, le inocula promastigotes que entran en las células del sistema mononuclear fagocítico y se convierten en amastigotes.

Los amastigotes, parásitos intracelulares obligados, son los que producen las manifestaciones clínicas de la enfermedad en humanos. Clínica 11 La mayoría de infecciones son asintomáticas. El período de incubación va de una semana a varios meses 12,1. Leishmaniasis cutánea localizada (botón de Oriente) La lesión comienza como una pequeña zona de eritema en el lugar de la picadura que evoluciona a pápula y aumenta de tamaño.

Posteriormente, puede ulcerarse en el centro y presentar un borde sobreelevado, bien definido e hiperpigmentado. Las úlceras pueden ser secas o exudativas. En otras ocasiones la lesión no se ulcera, pero puede desarrollar hiperqueratosis o evolucionar a una forma nodular.

Son frecuentes las lesiones satélite 2,10, La mayoría de las veces se ven afectadas las zonas expuestas, no hay clínica sistémica ni dolor local. Pueden aparecer adenopatías regionales 5, Las lesiones del Viejo Mundo suelen curar espontáneamente en 6-12 meses y dejan cicatriz. La complicación más frecuente es la sobreinfección bacteriana 10,2.

Leishmaniasis recidivans Se trata de una infección cutánea recurrente poco habitual. Sólo se ha descrito asociada a infecciones por L. tropica, Se considera una reacción de hipersensibilidad crónica en la que aparecen lesiones satélite en los márgenes de lesiones primarias en resolución.

Puede durar hasta 20 años.3. Leishmaniasis cutánea difusa Es una infección diseminada de curso recurrente o crónico, con engrosamiento cutáneo en forma de placas, pápulas y/o nódulos, principalmente en la cara y las extremidades. Las lesiones suelen ser asintomáticas y no presentan tendencia a ulcerarse.

Es poco frecuente y se produce por anergia a antígenos de Leishmania, Se observan niveles bajos de IFN-γ y TNF-α 13,4. Leishmaniasis mucosa o espundia Es una forma casi exclusiva de Suramérica ( L. braziliensis ) y resulta potencialmente muy grave. Las lesiones mucosas aparecen meses o años después de que las lesiones cutáneas se hayan curado por diseminación hematógena o linfática.

  1. Inicialmente se ve afectada la mucosa nasal y se producen la ulceración y la destrucción progresivas del tabique nasal, el paladar, los labios, la faringe y la laringe si no se trata.
  2. Nunca se cura espontáneamente 3,
  3. Diagnóstico 3,11,14 1.
  4. Obtención de muestras de piel.
  5. Se puede realizar raspado o biopsia de la lesión (del borde de la más reciente y activa) o aspirado (inyectar suero salino estéril y obtener 3-5 muestras de lugares distintos).2.

Técnicas diagnósticas: – Examen microscópico: tinción con Giemsa para identificar amastigotes. – Estudio histopatológico de muestras fijadas. – Cultivo en medio NNN. Se debe mantener al menos 4 semanas, pues el crecimiento puede ser lento, principalmente en casos con baja carga parasitaria.

  1. Identificación de la especie aislada con anticuerpos monoclonales, análisis de isoenzimas, hibridación con sondas de ácido desoxirribonucleico o reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
  2. En nuestro medio resulta importante especialmente en viajeros a Centroamérica y Suramérica para descartar una infección por L.

braziliensis, La PCR también es muy útil para el diagnóstico en casos con baja carga parasitaria. La serología no es útil en el diagnóstico de leishmaniasis cutánea, ya que es poco sensible y específica, y la mayoría de pacientes no desarrolla una respuesta humoral significativa. Tratamiento La leishmaniasis cutánea tiende a curar espontáneamente en varios meses y deja cicatriz. El tratamiento mejora la cicatrización y previene la diseminación parasitaria y las recaídas. Suele indicarse en casos persistentes (duración superior a 6 meses), lesiones múltiples o de gran tamaño (> 4-5 cm), lesiones con repercusión estética o funcional (en la cara o cercanas a las articulaciones) y lesiones causadas por especies de Leishmania con potencial de diseminación mucosa (Nuevo Mundo, subgénero L. viannia ). También está indicado en leishmaniasis cutánea difusa y mucosa 3,11, Cada caso debe valorarse individualmente, por lo que es necesario remitir al paciente a un centro experimentado en el manejo de leishmaniasis cutánea. No existe ningún tratamiento óptimo. Se han realizado múltiples estudios, pero los datos son difíciles de valorar por la tendencia a la curación espontánea, la inclusión de pocos pacientes, la falta de control con placebo o tratamiento estándar y los cambios en la respuesta a cada fármaco según la especie de Leishmania 3,15,16, Los antimoniales pentavalentes, parenterales o intralesionales, han sido durante décadas el único tratamiento disponible, pero en los últimos años han aparecido nuevas alternativas: amfotericina B, pentamidina, miltefosina y termoterapia 3, En el Medical Letter se recomienda el tratamiento con antimoniales pentavalentes (estibogluconato sódico o antimoniato de meglumina) por vía parenteral en dosis de 20 mg/kg/día durante 20 días, o miltefosina oral en dosis de 2,5 mg/kg/día durante 28 días. Como alternativas aparecen la pentamidina y la paromomicina tópica 17, Los antimoniales pentavalentes -estibogluconato sódico (Pentostam ® ) y antimoniato de meglumina (Glucantime ® )- pueden tener efectos adversos graves, aunque habitualmente éstos son reversibles (dolor musculoesquelético, fracaso renal, toxicidad hepática y cardíaca) cuando se administran por vía parenteral. Para intentar disminuirlos se han propuesto pautas de tratamiento más cortas (10 días) en casos sin riesgo de diseminación mucosa 3,18, En los últimos años han aumentado los casos de fracaso terapéutico por resistencia parasitaria a los fármacos 19 o por inmunosupresión del paciente 3, La administración intralesional de antimoniales pentavalentes puede ser muy efectiva y tiene muchas ventajas: se alcanza una alta concentración del fármaco en el lugar de la infección y se reducen la toxicidad sistémica y los costes derivados del tratamiento. Es el tratamiento de elección de la leishmaniasis cutánea localizada en nuestro medio, pero debe ser realizado por personal con experiencia 4, Se administran 0,2-1 ml inyectándolos en varios puntos de la lesión y se repite la administración cada 1-3 semanas, con un número de dosis variable según la evolución. Sólo puede emplearse en leishmaniasis cutánea del Viejo Mundo y en infecciones por L. mexicana cuando las lesiones son únicas y pequeñas. En el resto de especies del Nuevo Mundo o cuando las lesiones son múltiples o de gran tamaño (mayores de 5 cm), hay diseminación metastásica o fracasa el tratamiento local, debe emplearse un tratamiento parenteral 1,4,20, La pentamidina se asocia frecuentemente con efectos secundarios (náuseas, anorexia, mareo, prurito, hipotensión, necrosis en el lugar de punción, alteraciones hematológicas y electrolíticas), principalmente cuando se administran dosis elevadas. Por este motivo se reserva para casos refractarios o cuando no hay otros tratamientos disponibles. Al igual que ocurre con los antimoniales, están aumentando los casos resistentes 21, La paromomicina tópica (Leshcutan ® ) no está disponible en España ni en Estados Unidos y debe reservarse para los casos sin riesgo de afectación mucosa 17, La miltefosina sólo ha sido ensayada en pacientes de más de 12 años y demuestra una efectividad variable según la especie de Leishmania, Sus efectos secundarios más frecuentes son náuseas, mareo, dolor de cabeza y aumento de creatinina. Su principal ventaja es la administración oral 22, Los azoles orales (fluconazol, itraconazol) son una alternativa en lesiones complejas o con potencial de afectación mucosa. Se toleran muy bien pero sólo son efectivos frente a algunas especies 4,5,23, La amfotericina B deoxicolato es activa frente a Leishmania, pero los efectos adversos son frecuentes (hiperpirexia, malestar general, hipotensión, tromboflebitis, daño renal, hipopotasemia, anemia y hepatitis). Las formulaciones lipídicas de amfotericina B son mucho menos tóxicas y han demostrado eficacia en el tratamiento de leishmaniasis visceral 4, Su coste ha limitado su uso en leishmaniasis cutánea. Existen pocos estudios, pero parece que podrían ser útiles tanto por vía tópica como por vía parenteral con escasos efectos secundarios 24-28, Otros posibles tratamientos que se han empleado son el imiquimod tópico (habitualmente en asociación con otros tratamientos), la termoterapia y la crioterapia 20,29-32, No se recomienda la escisión quirúrgica por el alto riesgo de recaída local y desfiguración, con la excepción de la biopsia-extirpación de lesiones pequeñas que no hayan podido diagnosticarse con el frotis 1,9, Prevención 10 En la actualidad no existe una vacuna disponible, por lo que la prevención se basa en las medidas frente a picaduras de mosquitos en viajeros y el control de reservorios animales. Bibliografía 1. García-Almagro D. Leishmaniasis cutánea. Actas Dermosifiliogr.2005;96:1-24.2. Leder K, Weller PF. Epidemiology and clinical manifestations of leishmaniasis. UpToDate, 2008, Disponible en www.uptodate.com 3. 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Principles and Practice of Pediatric Infectious Diseases.3. a ed. Philadelphia: Churchill-Livingstone; 2008.p.1246-53.11. David CV, Craft N. Cutaneous and mucocutaneous leishmaniasis. Dermatol Ther.2009; 22:491-502.12. Melby PC. Experimental leishmaniasis in humans: review. Rev Infect Dis.1991;13:1009-17.13. Turetz ML, Machado PR, Ko AI. Disseminated leishmaniasis: a new and emerging form of leishmaniasis observed in northeastern Brazil. J Infect Dis.2002;186:1829-34.14. Leder K, Weller PF. Diagnosis of leishmaniasis. UpToDate, 2007, Disponible en www.uptodate.com 15. Minodier P, Parola P. Cutaneous leishmaniasis treatment. Travel Med Infect Dis.2007;5: 150-8.16. González U, Pinart M, Reveiz L, Alvar J. Interventions for Old World cutaneous leishmaniasis. Cochrane Database Syst Rev.2008: CD005067.17. Drugs for parasitic infections. Treat Guidel Med Lett.2007;5:e1-e15.18. Wortmann G, Miller RS, Oster C, Jackson J, Aronson N. A randomized, double-blind study of the efficacy of a 10- or 20-day course of sodium stibogluconate for treatment of cutaneous leishmaniasis in United States military personnel. Clin Infect Dis.2002;35:261-7.19. Croft SL, Sundar S, Fairlamb AH. Drug resistance in leishmaniasis. Clin Microbiol Rev.2006;19:111-26.20. Khatami A, Firooz A, Gorouhi F, Dowlati Y. Treatment of acute Old World cutaneous leishmaniasis: a systematic review of the randomized controlled trials. J Am Acad Dermatol.2007;57(2):335.e1-29.21. Leder K, Weller PF. Treatment and prevention of leishmaniasis. UpToDate, 2009, Disponible en www.uptodate.com 22. Soto J, Toledo JT. Oral miltefosine to treat new world cutaneous leishmaniasis. Lancet Infect Dis.2007;7:7.23. Alrajhi AA, Ibrahim EA, De Vol EB, Khairat M, Faris RM, Maguire JH. Fluconazole for the treatment of cutaneous leishmaniasis caused by Leishmania major. N Engl J Med.2002;346:891-5.24. Brown M, Noursadeghi M, Boyle J, Davidson RN. Successful liposomal amphotericin B treatment of Leishmania braziliensis cutaneous leishmaniasis. Br J Dermatol.2005;153:203-5.25. Torre-Cisneros J, Prada JL, Villanueva JL, Valverde F, Sánchez-Guijo P. Successful treatment of antimony-resistant cutaneous leishmaniasis with liposomal amphotericin B. Clin Infect Dis.1994;18:1024-5.26. Zvulunov A, Cagnano E, Frankenburg S, Barenholz Y, Vardy D. Topical treatment of persistent cutaneous leishmaniasis with ethanolic lipid amphotericin B. Pediatr Infect Dis J.2003;22: 567-9.27. Amato V, Rabello A, Rotondo-Silva A. Successful treatment of cutaneous leishmaniasis with lipid formulations of amphotericin B in two immunocompromised patients. Acta Trop.2004; 92:127-32.28. Del Rosal T, Baquero-Artigao F, García Miguel MJ, De Lucas R, Del Castillo F. Successful Treatment of Childhood Cutaneous Leishmaniasis with Liposomal Amphotericin B: Report of Two Cases. J Trop Pediatr.2010;56: 122-4.29. Arévalo I, Tulliano G, Quispe A. 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¿Cómo se contagia la leishmaniasis de perros a humanos?

5 ¿Podemos las personas contraer la enfermedad? –

Sí, el ser humano también puede enfermar de Leishmaniosis, aunque es en casos muy extremos (personas con VIH o en tratamiento con inmunosupresores) y, por supuesto, nunca por contagio directo con el animal enfermo, sino por sufrir la picadura del flebotomo, igual que nuestros peludos.

    ¿Cuál es la coloración para Leishmania?

    La coloración de hematoxilina eosina (H.E.) es suficiente para demostrarlos.

    ¿Cuánto tarda en manifestarse la leishmaniosis?

    Leishmaniasis cutánea poskala-azar – La leishmaniasis cutánea poskala-azar suele ser una secuela de la leishmaniasis visceral, caracterizada por una erupción macular, papular o nodular localizada habitualmente en la cara, los brazos y el tronco. Se da principalmente en el este de África (sobre todo el Sudán) y el subcontinente indio, donde, según los registros, padecen la enfermedad entre un 5% y un 10% de los pacientes con kala-azar,

    Aunque con poca frecuencia, ha sido notificada asimismo en el Brasil y también se han descrito casos de coinfección por el VIH y leishmaniasis visceral causada por L. infantum, Suele aparecer entre seis meses y un año o varios años después de la aparente curación del kala-azar, aunque también puede manifestarse antes.

    Se considera que los afectados de leishmaniasis cutánea poskala-azar pueden ser fuente de infección por Leishmania,

    ¿Qué partes del cuerpo afecta la leishmaniasis?

    Introducción – La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria diseminada por la picadura de un mosquito infectado. Existen varias formas distintas de leishmaniasis. Las más comunes son la cutánea y la visceral. El tipo cutáneo causa llagas en la piel. El tipo visceral afecta los órganos internos, tales como el bazo, el hígado y la médula ósea.

    1. Las personas con esta enfermedad suelen tener fiebre, pérdida de peso y aumento de tamaño del bazo y el hígado.
    2. La leishmaniasis se encuentra en algunas áreas de 88 países aproximadamente.
    3. La mayoría de estos países se encuentra en zonas tropicales y subtropicales.
    4. Es posible, pero poco probable, que adquiera esta enfermedad en los Estados Unidos.

    Pero debe estar pendiente de ella si viaja al Medio Oriente o a regiones de América Central, América del Sur, Asia, África o el sur de Europa. El tratamiento consiste en medicinas que contienen antimonio, un tipo de metal o potentes antibióticos. La mejor forma de prevenirla es protegerse de las picaduras de mosquito:

      Evite estar al aire libre desde el anochecer hasta el amanecer Use pantalones largos y camisas de manga larga cuando este afuera Use repelente de insectos y mosquiteros cuando sea necesario

    Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

    ¿Qué es bueno para curar la leishmaniasis?

    Plantas medicinales empleadas en el tratamiento de la leishmaniasis

    • Folia Dermatol.2003; 14 (3) : 10-14
    • DERMOFARMACIA Plantas medicinales empleadas en el tratamiento de la leishmaniasis
    La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa provocada por un parásito denominado leishmania. La fuente de infección de la enfermedad son los animales afectados, como por ejemplo, roedores, perros y diversos mamíferos salvajes. Existen distintas formas de la enfermedad, siendo la leishmaniasis cutánea la variante más frecuente. Con ella aparecen varias úlceras en la piel de la cara, los brazos y las piernas, que pueden dejar cicatrices permanentes. La leishmaniasis visceral es la forma más grave de la enfermedad, siendo mortal en casi la totalidad de los casos cuando el enfermo no recibe el tratamiento adecuado. Los síntomas de esta variante incluyen accesos de fiebre, pigmentación de la piel, pérdida de peso y alteración de los componentes sanguíneos. Actualmente, los pobladores de la sierra y tribus selváticas, como los ashaninkas, utilizan plantas con propiedades curativas contra la leishmaniasis, siendo de gran interés su estudio, ya que el reino vegetal es considerado como fuente de productos naturales con valor medicinal o de precursores útiles para el desarrollo de nuevos productos farmacéuticos.

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    La leishmaniasis es trasmitida por un insecto, el flebótomo. La hembra de éste pica al animal o persona contaminada con leishmania, ingiriéndola con la sangre que absorbe. Una vez en el interior del parásito la leishmania continúa su ciclo de maduración, para posteriormente, cuando éste vuelva a picar de nuevo a otra persona, contaminarla e iniciar el proceso infeccioso.

    La enfermedad también puede transmitirse de madres a hijos y a través de transfusiones de sangre o agujas infectadas. Según la Organización Mundial de la Salud afecta a unos 12 millones de personas repartidos en 88 países del mundo. En el Perú no hay pruebas de la existencia de leishmaniasis visceral, sino de leishmaniasis cutánea y mucocutánea.

    Existen en el Perú dos formas principales de la leishmaniasis mucocutánea definidas por características geográficas y clínicas: la leishmaniasis andina (uta) y la leishmaniasis selvática (espundia). Los agentes etiológicos son del subgénero Viannia. Hasta octubre de 1992 el Ministerio de Salud había notificado un total de 5081 casos.

    1. La uta se presenta en las laderas occidentales de los valles andinos e interandinos entre los 800 y 3000 metros de altura.
    2. La mayor parte de los casos se manifiesta en niños y más del 80% de la población adulta presenta cicatrices.
    3. En zonas endémicas, del 25% al 32% de los perros se encuentran infectados presentando un cuadro de leishmaniasis cutánea canina.

    La Lutzomia peruensis es el vector comprobado en algunas zonas del departamento de Ancash y representa el 51% de los flebótomos capturados dentro de las viviendas y el 85% del total capturados con cebo humano. En el caso de la leishmaniasis selvática, la transmisión humana está relacionada a la actividad ocupacional realizada en bosques, donde existe mucho contacto entre el hombre y el vector selvático.

    Leishmaniasis es un grupo de enfermedades de distribución mundial causada por especies de parásitos protozoos diminutos del género Leishmania, cuyo ciclo de vida parasitaria incluye al jején o flebótomo y a un huésped apropiado como el hombre, entre otros.

    SEGÚN SU ORIGEN Pueden ser clasificadas en dos grandes grupos: De origen antroponótico, es decir, el reservorio es el ser humano, el agente transmisor o vector un insecto conocido como flebótomo y el individuo que desarrolla la enfermedad es el hombre.

    La infección por Leishmania ocasiona una enfermedad en la piel llamada leishmaniasis cutánea que puede afectar las membranas mucosas de diferentes maneras ó con más frecuencia, producir úlceras cutáneas. La Leishmania puede también ocasionar una enfermedad sistémica o leishmaniasis visceral con complicaciones mortales.

    • Cuando el jején pica, este parásito entra al cuerpo y migra a la médula ósea, al bazo y a los ganglios linfáticos.
    • En los niños, la infección sistémica empieza regularmente de una manera súbita con vómitos, diarrea, fiebre y tos.
    • En los adultos, se presenta una fiebre que dura de 2 semanas a 2 meses acompañada de síntomas no específicos como fatiga, debilidad y pérdida del apetito.

    La debilidad aumenta con la progresión de la enfermedad y la piel puede tornarse grisácea, oscura, reseca y escamosa. Los parásitos deterioran el sistema inmune al reducir el número de células que contrarrestan las enfermedades, ocasionando frecuentemente la muerte que se presenta como resultado de complicaciones de otras infecciones y no como resultado de la enfermedad misma.

    • Fiebre persistente y de larga duración (semanas) con ciclos irregulares
    • Sudoración nocturna
    • Fatiga
    • Debilidad
    • Pérdida de apetito (anorexia)
    • Pérdida de peso
    • Malestar abdominal vago
    • Vómito (en los niños)
    • Diarrea (en los niños)
    • Tos (en los niños)
    • Piel escamosa
    • Piel grisácea, oscura, pálida
    • Adelgazamiento del cabello
    • b) Enfermedad de la piel (leishmaniasis cutánea):

    • Mácula o pápula eritematosa
    • Úlcera cutánea, que se forma en el área de la lesión original
    • Úlcera que sana muy lentamente, en cuestión de meses
    • Pueden formarse lesiones más pequeñas alrededor de la úlcera (lesiones satélites)
    • Obstrucción nasal
    • Goteo nasal (coriza)
    • Hemorragia nasal o epistaxis
    • Úlceras y erosión tisular (boca, lengua, encías, labios, nariz, y tabique nasal)
    • Dificultad para deglutir (disfagia) con compromiso esofágico
    • Dificultad para respirar por compromiso traqueal

    Signos

    • Esplenomegalia
    • Hepatomegalia (menos común que la esplenomegalia)
    • Agrandamiento de los ganglios linfáticos (menos común que la esplenomegalia)

    Diagnóstico

  • Prueba cutánea de Montenegro
  • Biopsia de piel
  • Biopsia del bazo
  • Biopsia de médula ósea
  • Biopsia de ganglios linfáticos
  • Cultivo del material de biopsia
  • Prueba de anticuerpos directos inmuno-fluorescentes
  • Ensayo de aglutinación directa
  • Otros exámenes complementarios para el diagnóstico son: – Hemograma: Muestra disminución del número de las diferentes células sanguíneas, pancitopenia – Hemoglobina que muestra signos de anemia – Disminución de la proteína sérica – Disminución de la albúmina sérica – Aumento de las inmunoglobulinas
  • Tratamiento con fármacos El tratamiento de esta enfermedad debe realizarse bajo control médico. Se utilizan los antimoniales pentavalentes, como el estibogluconato sódico o el antimoniato de meglumina, administrados por vía intravenosa o intramuscular en dosis única diaria.

    • Costo del tratamiento.
    • La dosis recomendada trae consigo una serie de efectos secundarios moderados a severos.
    • Debe ser administrado bajo supervisión médica.

    La leishmaniasis mucocutánea puede ocasionar una desfiguración apreciable. En algunos caso puede necesitarse cirugía plástica para corregir la desfiguración por las lesiones faciales destructivas (leishmaniasis mucocutánea) y la extirpación del bazo (esplenectomía) en casos resistentes a los medicamentos (leishmaniasis visceral).

    1. TAHUARÍ (Tabebuia serratifolia (Vahl.) Nichols), se aplica la corteza en forma de emplastos.
    2. PIÑÓN (Jatropha curcas L.), se utiliza el látex del tallo en forma externa para tratar heridas de leishmaniasis cutánea.
    3. UBOS (Spondias mombin L.), se aplica en polvo, previamente tostada, sobre las heridas de leishmaniasis cutánea.
    4. CHIRISANANGO (Brunfelsia grandiflora Don), contra la uta se aplica el cocimiento concentrado de la corteza sobre la parte afectada.
    5. MITO (Carica candicans Gray), contra la uta se aplica el jugo de la planta en la zona afectada.
    6. CEDRO (Cedrela fissilis Vell.), se aplica el polvo de la corteza contra la uta.
    7. TURPAY AMARILLO (Clarisia racemosa), los campa-asháninca de la amazonia peruana aplican el polvillo obtenido de la corteza sobre las heridas externas como ciatrizante, así como en el tratamiento de leishmaniasis cutánea.
    8. LAPACHO (Tabebuia impetiginosa (Mart. ex DC) Standley), se utiliza la parte interna de la corteza, ocasionalmente las hojas.
    9. SANTAMARÍA (Lepianthus peltatum L), se aplica contra la uta continuamente el jugo de las hojas.
    10. BARBASCO (Lonchocarpus nicou DC), se emplean el emplasto de hojas y lavados con el cocimiento de hojas y raíces.
    11. CONDURANGO (Marsdenia amylacea), se utiliza la savia y la fécula de raíz tuberosa.
    12. CHUCHUHUASI (Maytenus macrocarpa), se aplica contra la uta el polvo de la corteza.
    13. PLÁTANO (Musa spp), se aplica en casos de uta sobre la zona afectada la resina del tronco.
    14. GRANADILLA (Passiflora laurifolia L), en casos de uta se lava con el cocimiento de las hojas.
    15. ABUTA TRIANGULAR (Paullinia bracteosa), se aplica la corteza machacada en las heridas.
    16. OJÉ (Ficus insípida Willd. Var. Insípida), se aplica el látex fresco contra la uta en las partes afectadas.

    La leishmaniasis es un grupo de enfermedades de distribución mundial, causada por especies de parásitos protozoos diminutos del género Leishmania. La leishmaniasis cutánea es la variante más frecuente. Con ella aparecen varías úlceras en la piel de la cara, los brazos y las piernas, que pueden dejar cicatrices permanentes.

    La leishmaniasis visceral es la forma más grave de la enfermedad, siendo mortal casi en la totalidad de los casos si el enfermo no recibe el tratamiento adecuado. Existen en el Perú dos formas principales de la leishmaniasis mucocutánea definida por características geográficas y clínicas: la leishmaniasis andina (uta) y la leishmaniasis selvática (espundia); siendo los agentes etiológicos del subgénero Viannia.

    En el tratamiento se utilizan los antimoniales pentavalentes, como el estibogluconato sódico o el antimoniato de meglumina, administrados por vía intravenosa o intramuscular en dosis única diaria. Actualmente los pobladores de la sierra y tribus selváticas como los ashaninkas utilizan plantas con propiedades curativas contra la leishmaniasis, siendo de gran interés el valor de las plantas como fuente de agentes medicinales debído a sus constituyentes químicos, específicamente a los metabolitos secundarios.

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    1 cente de la Maestría de Bioquímica y Nutrición e Investigador del Instituto de Investigación de la Facultad de Medicina, USMP.2 Profesora Emérita de la U.N.M.S.M. Farmacéutico Clínico.

    1. Correo Electrónico :
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    Plantas medicinales empleadas en el tratamiento de la leishmaniasis

    ¿Cuántas fases tiene la leishmaniasis?

    Durante su ciclo de vida, Leishmania presenta dos estadios : el promastigote, que es la forma infectante flagelada y se desarrolla en el tracto digestivo de la mosca hembra; y el amastigote, la forma replicativa del parásito, en el cual el flagelo disminuye de tamaño o está ausente.