Como Se Llama La Última Respiración Antes De Morir
Puede llegar un momento en que la decisión de no continuar con la reanimación cardiorrespiratoria Tratamiento de primeros auxilios para el paro cardíaco (un procedimiento de urgencia que restablece el funcionamiento del corazón y los pulmones) es la adecuada para prácticamente todas las personas agonizantes que pueden aceptar la muerte. El moribundo, sus familiares y el equipo de profesionales que lo atiende deben también llegar a algunos acuerdos y anotarlos (por ejemplo si la persona agonizante debe ser hospitalizada o recibir ventilación artificial).

  1. A menudo, la aplicación de estas decisiones requiere determinadas previsiones (por ejemplo, tener los medicamentos en casa preparados para hacer frente a los síntomas).
  2. Si se ha previsto que la persona muera en su domicilio, los familiares deben saber de antemano a quién o a dónde han de llamar (un médico o el personal de enfermería de la residencia) y lo que no deben hacer (pedir un servicio de ambulancia, por ejemplo).

También les será útil disponer de asesoramiento legal y de los servicios funerarios para el entierro o la incineración. La persona o sus familiares y el equipo de cuidadores deben comentar la posibilidad de donación de órganos y tejidos Introducción al trasplante El trasplante consiste en extirpar células, tejidos u órganos vivos y funcionales del organismo para luego introducirlos nuevamente en el mismo organismo o en un organismo distinto.

  • El tipo.
  • Obtenga más información, si es oportuno, antes del fallecimiento o inmediatamente después.
  • El equipo de atención generalmente está obligado por ley a comentar dicha posibilidad.
  • Las convicciones religiosas pueden condicionar el cuidado del cadáver.
  • Todo aquello que se aleje de los procedimientos habituales debe ser comentado, antes de la muerte, con los profesionales encargados de la atención médica y con la propia persona moribunda o sus familiares.

Los afectados y sus familiares también deben poder reconocer los indicios físicos característicos de la inminencia de la muerte. La consciencia empieza a disminuir. Las extremidades pueden empezar a enfriarse y quizá adquieran un color morado o aparezcan manchadas.

  • La frecuencia respiratoria se vuelve irregular.
  • En las últimas horas puede producirse confusión y somnolencia.
  • Las secreciones de la garganta o el relajamiento de los músculos de esta zona provocan en ocasiones una respiración ruidosa, denominada estertor de muerte.
  • Este ruido se puede evitar en parte cambiando de posición a la persona moribunda, limitando la ingesta de líquidos o con medicamentos para secar las secreciones.

Dicho tratamiento tiene por objetivo el bienestar de la familia o de los cuidadores, ya que los estertores aparecen cuando la persona moribunda está inconsciente. El estertor no causa molestias a la persona moribunda. Esta respiración puede continuar durante horas y, a menudo significa que la muerte se producirá en horas o días.

  1. En el momento de la muerte puede ocurrir que algunos músculos se contraigan y que se observe un movimiento torácico similar al respiratorio.
  2. El corazón puede todavía latir minutos después de interrumpirse la respiración y producirse una breve convulsión.
  3. A menos que la persona moribunda tenga una enfermedad infecciosa que suponga un riesgo para los demás, se debe explicar a los miembros de la familia que es normal querer tocar al agonizante, acariciarlo y abrazarlo incluso durante un rato después de su muerte.

Por lo general, observar al fallecido después de la muerte resulta reconfortante para los allegados. Los últimos momentos de la vida de una persona pueden causar una impresión duradera en sus familiares, amigos y cuidadores. Siempre que sea posible, la persona moribunda debe estar en un lugar tranquilo, silencioso y físicamente confortable. Copyright © 2023 Merck & Co., Inc., Rahway, NJ, USA y sus empresas asociadas. Todos los derechos reservados.

¿Cómo se llama la respiración antes de la muerte?

Cambios de Patrones de Respiración – Los patrones de respiración cambian a medida que el cuerpo continúa apagándose. Podría advertir períodos de respiración superficial y rápida. O podría ver respiración superficial con intervalos de 5 a 60 segundos, esto se llama respiración de Cheyne-Stokes.

¿Cómo es la respiración de un moribundo?

Signos físicos de agonía De Atlas Etnográfico de Vasconia Cuando el estado de un enfermo grave empeora se atiende a varios rasgos fisicos y de su comportamiento como indicadores de la agonía y por ende de la proximidad de la muerte. Uno de los síntomas más comunes que indican que el enfermo ha entrado en agonía es la alteración del ritmo respiratorio: el moribundo respira de forma entrecortada, arras motxa (Elosua-G), fatigosa y lenta, arnasestua (Elosua-G, Goizueta-N) por el contrario acelerada y jadeante.

  • A veces produce un ruido similar a un ronquido que en San Román de San Millán (A) recibe la denominación de ronquijo.
  • En Zerain (G) se emplea la expresión petxuen edo bularran karkalarea atera.
  • En Murchante (N) se comenta igualmente que lo más evidente es la alteración del ritmo respiratorio: unos presentan una respiración más agitada que lo normal, mientras que en otros aparece acompañada de un ligero ronqui1 lo.

En opinión de una informante, estos últimos sufren una agonía más larga. Finalmente la respiración se hace más pausada hasta que realizan un último intento de respirar, al que denominan echar el último aire. Cuando se siente que se le acelera la respiración al agonizante es que le ha llegado el final (Gamarte-BN).

  1. También el aspecto y el color del rostro se modifican, adquiriendo éste una coloración pálida (Amézaga de Zuya, Moreda, Mendiola, Narvaja-A, Orozko-B, Garde-N, Azkaine-L) y amarillenta (Amorebieta-Etxano-B, Bidegoian-G, Aoiz-N), lo que algunos denominan tez cadavérica (Sangüesa-N).
  2. En Muskiz (B) comentan que el cuerpo del agonizante.

adquiere una tonalidad aceitunada y en Viana (N) que el enfermo se amorata. En Orozko (B) destacan la transparencia de la piel. En Amézaga de Zuya (A) dicen que la nuca adquiere un aspecto rojizo y que el denominado triángulo de la muerte, esto es, el formado por la prolongación imaginaria de la nariz hacia las comisuras de la boca, toma un color terroso y mal gesto ya desde veinticuatro horas antes del óbito.

  • Otro síntoma que se aprecia en el agonizante es el embotamiento de los sentidos.
  • Se le altera el aspecto de los ojos y la mirada y por último pierde la visión (Muskiz, Zeanuri-B, Beasain-G, Eugi, Izal-N).
  • Los ojos se vuelven cristalinos (Pipaón-A, Murchante-N), vidriosos (Valdegovía A, Aoiz, Monreal-N, Armendaritze-BN), begiak mitratiak (Mendibe-BN), muy claros (Muskiz-B), «se empañan», begiak lanbrostatuak (Beskoitze-L) y se le hunden (Moreda, Ribera Alta A, Muskiz-B, Zerain-G).

Fija la vista (Armendaritze-BN) y mira al techo (Obécuri-A) o a un punto determinado de la habitación (Allo-N), vuelve los ojos hacia arriba fijamente (Moreda-A), tiene la mirada perdida (Artajona-N), triste, inexpresiva, sin vida (Moreda-A, Bidegoian-G, Monreal-N) o refleja angustia, begi-larritasuna (Beasain-G).

  • Se le vuelven los ojos (Laguardia-A, Aoiz, Artajona, Monreal-N).
  • En Beasain (G) se dice que el último sentido en perderse es el oído y que por ello se le recitan al moribundo oraciones junto a la oreja.
  • El enfermo no contesta al hablarle (Obécuri-A), habla poco (Mendiola-A), a veces «chochea» o desvaría (Muskiz-B, Bidegoian-G, Izurdiaga-N), delira (Lekunberri-BN), pierde la razón (Obanos, Lekunberri-N), tiene dificultades para hablar (Orozko-B, Monreal-N) o es incapaz de hacerlo (Berganzo, Moreda-A, Zeberio-B, Bidegoian-G, Lezaun-N, Azkaine-L); y se queda con la boca abierta (Berganzo, Narvaja-A, Urnieta-G, Viana-N).

Otro rasgo que indica la agonía es el afilamiento de la nariz (Laguardia, Moreda, Narvaja, Pipaón, Valdegovía-A, Durango, Orozko-B, Elosua-G, Aoiz, Mélida, Viana-N), sudurra findu (Elosua-G), sugurre zorroztu (Zerain-G). Los informantes de Mélida (N) destacan también que las facciones, especialmente la barbilla y los pómulos, se remarcan más.

  1. También se estiran las orejas (Murchante-N) o aumentan de tamaño (Orozko-B) y en Pipaón (A) recalcan que se tornan como transparentes.
  2. Algunas manifestaciones más que los informantes toman como indicadores del estado agonizante del enfermo son: — El enfermo recoge, enrolla y estruja con las manos la ropa de la cama (Apellániz, Narvaja, Ribera Alta, Salcedo-A, Abadiano, Busturia, Durango-B, Telleriarte-Legazpia, Urnieta G, Garde, Mélida-N, Arberatze-Zilhekoa, Armendaritze, Lekunberri-BN, Beskoitze, Azkaine-L).

En Allo (N) a esta acción de recoger la ropa y amontonarla en el regazo la denominan «hacer niños». Movimientos nerviosos con las manos agarrando las sábanas o las manos de los que le rodean (Goizueta-N). Se frota las manos (Salcedo-A).

  • — Alteración del pulso (Amorebieta-Etxano-B, Sangüesa-N), que se hace muy débil (Aria-N) o muy desigual (Telleriarte-Legazpia-G).
  • — Siente frío (Durango, Muskiz-B), tiene los pies fríos (Elosua, Zerain-G, Allo-N, Azkaine-L); también las manos (Muskiz-B); frío metido en el cuerpo (Abadiano-B).
  • — Sudor (Zeanuri-B, Getaria-G, Azkaine-L); sudor frío (Salcedo-A, Obanos-N).
  • — Las uñas se le van poniendo negras (Abadiano-B); uñas y labios morados (Durango, Muskiz-B); labios amoratados (Aoiz-N).

— Movimientos desasosegados haciendo ademán de levantarse (San Román de San Millán-A). El enfermo pretende salirse de la cama (Allo-N, Lekunberri-BN). — Pérdida de conocimiento (Moreda, Narvaja, Salvatierra-A, Garde, Izurdiaga, Izal-N). — No reconoce a la gente (Moreda-A, Zeberio-B).

— En algunos casos recobra la lucidez (Apodaca-A). Decaimiento general acompañado de una cierta mejoría inexplicable y derrumbe total del enfermo (Moreda-A). — Dificultad para tomar alimentos y bebidas (Salvatierra-A). — Boca seca que a veces se pone como una apostema (Obanos-N). La sed le martiriza (Azkaine-L).

— Ausencia de fuerzas (Amézaga de Zuya, Mendiola-A, Goizueta, Monreal-N), indarrak galtzea (Goizueta-N). Fatiga (Moreda, Salcedo, Valdegovía-A, Zeanuri-B). — Temblores, nerviosismo, alucinaciones (Garde, Goizueta-N). Tener tembleque, daldaikoa, (Ezkurra-N),

  1. Gerardo LOPEZ DE GUEREÑU. «Apellániz. Pasado y presente de un pueblo alavés» in Ohitura, 0 (1981) p.213.
  2. José Miguel de BARANDIARAN. «Contribución al estudio etnográfico del pueblo de Ezkurra. Notas iniciales» in AEF, XXXV (1988-1989) p.59.

: Signos físicos de agonía

¿Cómo se llama el último aliento de vida?

Necropsia : El último aliento de vida.

¿Qué es lo que pasa cuando uno muere?

Rigor mortis – Como tu corazón deja de latir, tu sangre deja de circular, se espesa y se coagula. Al dejar de circular, comienza a acomodarse por el peso de la gravedad en un proceso conocido como livor mortis o lividez post mórtem. Sin circulación, tu cuerpo comienza a perder temperatura y tus músculos se endurecen, en un proceso conocido como rigor mortis.

  1. Fuente de la imagen, SPL Pie de foto, Cuando el corazón deja de latir, la sangre deja de circular y se torna más espesa.
  2. Este proceso suele iniciarse después de 4 o 6 horas, primero en los músculos más pequeños como los de los párpados o la mandíbula, luego le sigue el cuello, y más tarde los músculos más grandes como los brazos o las piernas”, le dice a BBC Mundo Carla Valentine, curadora técnica del Museo de Patología Barts de Londres.

“Esto dura entre 36 y 48 horas, dependiendo de una serie de circunstancias. El frío, por ejemplo, puede ralentizar el rigor mortis”, explica Valentine. “Pero si uno tiene fiebre cuando muere”, añade, “se acelera”. Al dejar de respirar, nuestras células ya no se nutren de oxígeno.

¿Cuánto dura la respiracion Agonica?

Puede llegar un momento en que la decisión de no continuar con la reanimación cardiorrespiratoria Tratamiento de primeros auxilios para el paro cardíaco (un procedimiento de urgencia que restablece el funcionamiento del corazón y los pulmones) es la adecuada para prácticamente todas las personas agonizantes que pueden aceptar la muerte. El moribundo, sus familiares y el equipo de profesionales que lo atiende deben también llegar a algunos acuerdos y anotarlos (por ejemplo si la persona agonizante debe ser hospitalizada o recibir ventilación artificial).

A menudo, la aplicación de estas decisiones requiere determinadas previsiones (por ejemplo, tener los medicamentos en casa preparados para hacer frente a los síntomas). Si se ha previsto que la persona muera en su domicilio, los familiares deben saber de antemano a quién o a dónde han de llamar (un médico o el personal de enfermería de la residencia) y lo que no deben hacer (pedir un servicio de ambulancia, por ejemplo).

También les será útil disponer de asesoramiento legal y de los servicios funerarios para el entierro o la incineración. La persona o sus familiares y el equipo de cuidadores deben comentar la posibilidad de donación de órganos y tejidos Introducción al trasplante El trasplante consiste en extirpar células, tejidos u órganos vivos y funcionales del organismo para luego introducirlos nuevamente en el mismo organismo o en un organismo distinto.

  1. El tipo.
  2. Obtenga más información, si es oportuno, antes del fallecimiento o inmediatamente después.
  3. El equipo de atención generalmente está obligado por ley a comentar dicha posibilidad.
  4. Las convicciones religiosas pueden condicionar el cuidado del cadáver.
  5. Todo aquello que se aleje de los procedimientos habituales debe ser comentado, antes de la muerte, con los profesionales encargados de la atención médica y con la propia persona moribunda o sus familiares.

Los afectados y sus familiares también deben poder reconocer los indicios físicos característicos de la inminencia de la muerte. La consciencia empieza a disminuir. Las extremidades pueden empezar a enfriarse y quizá adquieran un color morado o aparezcan manchadas.

  1. La frecuencia respiratoria se vuelve irregular.
  2. En las últimas horas puede producirse confusión y somnolencia.
  3. Las secreciones de la garganta o el relajamiento de los músculos de esta zona provocan en ocasiones una respiración ruidosa, denominada estertor de muerte.
  4. Este ruido se puede evitar en parte cambiando de posición a la persona moribunda, limitando la ingesta de líquidos o con medicamentos para secar las secreciones.

Dicho tratamiento tiene por objetivo el bienestar de la familia o de los cuidadores, ya que los estertores aparecen cuando la persona moribunda está inconsciente. El estertor no causa molestias a la persona moribunda. Esta respiración puede continuar durante horas y, a menudo significa que la muerte se producirá en horas o días.

  • En el momento de la muerte puede ocurrir que algunos músculos se contraigan y que se observe un movimiento torácico similar al respiratorio.
  • El corazón puede todavía latir minutos después de interrumpirse la respiración y producirse una breve convulsión.
  • A menos que la persona moribunda tenga una enfermedad infecciosa que suponga un riesgo para los demás, se debe explicar a los miembros de la familia que es normal querer tocar al agonizante, acariciarlo y abrazarlo incluso durante un rato después de su muerte.

Por lo general, observar al fallecido después de la muerte resulta reconfortante para los allegados. Los últimos momentos de la vida de una persona pueden causar una impresión duradera en sus familiares, amigos y cuidadores. Siempre que sea posible, la persona moribunda debe estar en un lugar tranquilo, silencioso y físicamente confortable. Copyright © 2023 Merck & Co., Inc., Rahway, NJ, USA y sus empresas asociadas. Todos los derechos reservados.

¿Cómo se llaman las respiraciones Agonicas?

Respiración Agónica (Gasping) La Respiración Agónica, también llamada “Gasping”, como lo nombre indica, son cuando una última medida que el cuerpo adopta para salvarse, presentando movimientos respiratorios asincrónicos no efectivos, caracterizado por altas amplitudes de corta duración con períodos de apnea subsecuentes, indicando mal pronóstico.

¿Cuáles son las etapas de la agonia?

De forma muy teórica y según la posible supervivencia de los enfermos podemos considerar tres etapas distintas en la evolución de la enfermedad terminal de estos enfermos: – Fase terminal: pronóstico de hasta meses. – Fase preagónica: pronóstico de hasta semanas – Fase agónica: pronóstico de hasta días.

¿Qué es la respiración atáxica?

Disnea Dr. Luis Alberto Rodríguez López,Sensación subjetiva de falta de aire.,La disnea es la sensación consciente de respiración inadecuada y la necesidad de

  • aumentar la actividad respiratoria.
  • .INDICA FALLO VENTRICULAR IZQUIERDO
  • “Falta de aire, sed de aire, asfixia, respiración entrecortada, ahogo, fatiga, pecho cerrado, sofocación”

Cifras normales de la frecuencia respiratoria El ejercicio: la actividad muscular produce un aumento temporal de la frecuencia respiratoria. El sexo: en la mujer la respiración tiende a ser más rápida que en el hombre. La hemorragia: aumenta la respiración.

La edad: a medida que se desarrolla la persona la frecuencia respiratoria tiende a disminuir, teniendo estas cifras normales son : Niños de meses: 30 a 40 respiraciones por minuto. Niños hasta seis años: 26 a 30 respiraciones por minuto. Adultos: 15 a 20 respiraciones por minuto. Ancianos: menos de 16 respiraciones.

Alteraciones en la respiración En relación a su frecuencia : Taquipnea: Respiración rápida y superficial, es un signo importante de insuficiencia respiratoria aguda (IRA), suele ser mayor de 20 respiraciones por minuto en el adulto, más de 30 r.p.m en niños, y más de 50 r.p.m en el lactante.

La respiración rápida puede ser el resultado de un aumento en el metabolismo, aumento de la temperatura corporal o enfermedad crónica del pulmón Bradipnea: Respiración lenta, generalmente menos de 10 respiraciones por minuto en el adulto, menos de 20 r.p.m en escolares, y menos de 30 r.p.m en lactantes.

Eupnea : Frecuencia respiratoria normal según la edad del paciente Tipos de disnea 1. Disnea de esfuerzo: Es aquella provocada por el esfuerzo físico, que se alivia o desaparece con el reposo. Deuda de Oxigeno, Según la magnitud del esfuerzo (CLASIFICACIÓN FUNCIONAL de la NEW YORK HEART ASSOCIATION): Clase I: de grandes esfuerzos: subir escaleras, un repecho, correr o caminar a paso rápido más de 2 cuadras.

Clase II: de medianos esfuerzos: caminar a paso normal 2 cuadras Clase III: de pequeños o mínimos esfuerzos: vestirse, hablar, calzarse. Clase IV: de reposo.2. Disnea de decúbito: Ortopnea o Clinopnea: Aparece en posición de decúbito al acostarse por aumento del retorno venoso y se alivia al pasar a la posición sentada con las almohadas,con las piernas colgando al borde de la cama o al pararse,

Insuficiencia cardiaca izquierda con corazón derecho eficiente Paroxística Nocturna : Mas de dos horas después de acostarse, progresa, Se alivia en Orto por disfunción del VI, edema pulmonar, ruidosa, sibilante Asma cardiaca o Insuficiencia Cardiaca Asmoide, húmeda,3.

  1. Trepopnea : Disnea en decúbito lateral, mas no hacia el otro.
  2. Es el resultado de una enfermedad de un pulmón, uno de los grandes bronquios, o insuficiencia cardiaca congestiva crónica.
  3. Los pacientes con enfermedad pulmonar de trepopnea prefieren recostarse del lado opuesto al pulmón afectado, ya que la gravedad aumenta la perfusión al pulmón inferior.

El aumento de la perfusión al pulmón enfermo produce hipoxemia, produciendo como signo la falta de aire. Para maximizar la función, el paciente se coloca en decúbito lateral sobre el pulmón sano por lo que recibe la perfusión adecuada. Los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica prefieren el decúbito lateral derecho, para evitar la modulación autonómica desfavorable que se produce durante el sueño, produciendo aumento del gasto cardíaco.4.Tropopnea: Disnea en decúbito lateral Izquierdo por derrame pleural contralateral, IC izquierda con VD eficiente.

  1. 5 Platipnea : Disnea que aparece en posición erecta,
  2. 6. Periódica o Ciclopnea :

Respiración de Cheyne Stokes: Esta se caracteriza por un incremento y decremento gradual en la profundidad de la respiración seguidos por un periodo de apnea ( Taquipnea progresiva mas hiperpnea mas apnea en unos 10 a 40 segundos ). Se debe a la disminución de la sensibilidad de los centros respiratorios,

  1. Esta anormalidad se presenta en los estados de insuficiencia cardiaca, uremia, coma, sedantes o hipoxia cerebral debida a trastornos neurológicos con afecciones de los centros respiratorios,
  2. Respiración de Biot (Ataxica) : Este tipo de respiración incluye periodos irregulares de apnea sucesivas de 5 a 30 segundos seguidos por numerosas respiraciones regulares tanto en frecuencia como en profundidad.

Esta situación puede ser causada por una hipertensión intracraneal, meningitis u otros trastornos neurológicos por daño cerebral por lo general a nivel bulbar,

  • Respiración de Kussmaul (Grande) :Este tipo de respiración hay un incremento anormal de la frecuencia y profundidad respiratoria (clásica hiperpnea) para bajar el CO2 Se encuentra en pacientes con acidosis diabética; debido que el cuerpo trata de recuperar el equilibrio de su pH eliminando dióxido de carbono. Otras
  • causas estados comatosos y ciertas encefalopatías
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7. Bendopnea :(del ingles “dyspnea when bending forward”)Falta de aire que se produce tras la flexión anterior del tronco durante los primeros treinta segundos Ej. disnea cuando se inclinan hacia delante al ponerse los zapatos o atarse los cordones, Se produce por aumento de las presiones de llenado,

Es un nuevo síntoma de insuficiencia cardiaca avanzada y mortalidad a corto plazo, se asocia a una clase funcional de la NYHA III/IV, dilatación de ambas aurículas, presión sistólica pulmonar aumentada y síntomas como disnea, ortopnea, disnea paroxística nocturna, plenitud abdominal, oliguria, ingurgitación yugular y hepatomegalia,

Síndrome de Platipnea ortodesoxia. Se caracteriza por disnea y desaturación arterial inducidas por el ortostatismo que remite al adoptar el decúbito supino. Las causas pueden ser cardíacas o pulmonares. Las cardíacas se deben a un circuito derecha-izquierda que se hace más evidente al incorporarse, cuando aumenta la cantidad de sangre desoxigenada que confluye a la circulación sistémica.

¿Cuánto puede aguantar una persona con sedación terminal?

INTRODUCCIÓN Uno de los objetivos de la bioética, en lo que respecta a la relación asistencial con el enfermo, cualquiera que sea su patología, será la búsqueda de soluciones concretas a casos clínicos concretos, siempre que se originen conflictos, lo cual ocurre con mucha frecuencia en la situación de enfermedad terminal, prácticamente siempre que se toma una decisión.

  1. La bioética entrará en acción cuando aparezca la posibilidad de elegir entre varias opciones, que a veces podrán ser completamente contradictorias.
  2. Ante la falta de una certeza absoluta, el dilema consistirá en buscar la forma más adecuada para tomar la mejor decisión, es decir, cómo diferenciar lo correcto de lo incorrecto, lo que es bueno de lo que es malo o incluso cómo escoger la mejor opción entre varias opciones correctas.

Cuando entran en juego los problemas esenciales de la vida y la muerte, como ocurre cuando se plantea la sedación previsiblemente irreversible ante un sufrimiento que no puede ser aplacado por otros métodos, la responsabilidad aumenta, aparecen contradicciones y esta búsqueda se hace más complicada.

Considero que es positivo el hecho de que cada vez que un profesional se plantee la cuestión de cómo actuar en la difusa frontera que separa la vida de la muerte, reflexione, a ser posible en colaboración con el enfermo, su familia y el resto del equipo asistencial, sobre la actitud a tomar y se trate el problema de manera individualizada.

Lo habitual es tener dudas en la toma de decisiones ante esta situación, por lo que la prudencia será la mejor consejera, y resultaría pretencioso creerse en posesión de la certeza absoluta. La sedación terminal, dentro de una praxis correcta, es decir, estando correctamente indicada y bien aplicada, en algunos casos, precipita la muerte del enfermo o contribuye a que ésta se produzca, situaciones que podrían ser equiparables a una forma de eutanasia activa o, por lo menos, ser causa de multitud de dudas y contradicciones entre los profesionales que la practican.

Existen situaciones oscuras en donde la distinción entre eutanasia y ortotanasia pueda no quedar clara (1). Antes de entrar en la discusión y en las conclusiones, que reflejan reflexiones personales, es necesario definir los tres conceptos que a continuación se detallan y puntualizar algunas observaciones sobre ellos: – Sedación terminal.

– Doctrina del doble efecto. – Eutanasia activa. SEDACIÓN TERMINAL La sedación terminal ha sido definida como “la administración deliberada de fármacos para producir una disminución suficientemente profunda y previsiblemente irreversible de la conciencia en un paciente cuya muerte se prevé próxima, con la intención de aliviar un sufrimiento físico y/o psicológico inalcanzable con otras medidas y con el consentimiento explícito, implícito o delegado del paciente” (2).

La sedación terminal pone en evidencia que la Medicina Paliativa, a pesar de constituir la manera más efectiva para atender a un enfermo en situación de enfermedad terminal, tiene algunas limitaciones, pues en ocasiones no llega a evitar el sufrimiento. Coincidiendo con Barbero y Camell en el análisis ético que realizan sobre esta modalidad de tratamiento, en este artículo se hace referencia exclusivamente a “la sedación profunda, objetivo primario de la intervención, indefinida y por tanto irreversible y cuyo objetivo es evitar una situación muy aversiva y de muy difícil control por otros medios” (3).

Sólo se hace referencia a la que se realiza cuando está perfectamente establecido el diagnóstico de enfermedad terminal y la muerte próxima es una certeza absoluta. En una revisión realizada sobre la sedación terminal se objetiva, entre otros aspectos, que (4): – Es una práctica habitual en las unidades de cuidados paliativos, aunque existe una variabilidad importante en lo que se refiere a su uso: según varias series analizadas (5-8), del 16 al 52% de los enfermos oncológicos atendidos en unidades especializadas, fallecen bajo los efectos de una sedación.

  1. La media de supervivencia de los pacientes, una vez iniciada la sedación, fue de 2,4 días, variando entre 1,3 y 3,9 días, según los trabajos revisados.
  2. DOCTRINA DEL DOBLE EFECTO La doctrina del doble efecto se plantea ante la siguiente cuestión: ¿es lícito realizar una acción en la que, además de conseguirse un efecto bueno, se consigue también un efecto malo? Esta incertidumbre paraliza la decisión del sujeto, ya que el efecto bueno impulsa a realizar la acción y el efecto malo a no realizarla atendiendo al principio ético de “bonum faciendum et malum vitandum” (hacer lo bueno y evitar lo malo).

Hay varios autores (9-11) que enmarcan a la sedación terminal dentro de esta doctrina, ampliamente aceptada y ratificada por la Iglesia Católica (12), que la considera una herramienta muy útil y fundamental, éticamente correcta, en la toma de decisiones ante un sufrimiento intenso.

En esencia, esta doctrina establece que una acción con dos o más efectos posibles, incluyendo al menos uno bueno (en el caso que nos ocupa, aliviar el sufrimiento intenso) y otros malos (debilidad extrema, imposibilidad para la ingesta, disminución del nivel de conciencia, depresión respiratoria, hipotensión y, en definitiva, un previsible acortamiento de la vida), es moralmente permisible si se cumplen las siguientes condiciones (10,13,14): – La acción no debe ser inmoral en sí misma.

– La intención debe ser lograr el efecto bueno. – La acción no debe conseguir el efecto bueno a partir de uno malo. – La acción debe ser emprendida debido a una razón de gravedad proporcionada (regla de proporcionalidad); es decir, las consecuencias positivas deben pesar más que las negativas.

EUTANASIA ACTIVA La eutanasia activa se podría definir como la intervención activa y directa para provocar en un enfermo, generalmente con grandes sufrimientos, la muerte que pide de forma voluntaria y en completa libertad (15). Desde el punto de vista moral, debería diferenciarse la eutanasia solicitada por un paciente afecto de una enfermedad terminal con gran sufrimiento, a pesar de habérsele aplicado todos los medios que dispone una medicina paliativa de calidad para su control, de aquélla solicitada por un paciente afecto de una enfermedad crónica que no cumple criterios de terminalidad o incluso de la solicitada por un paciente en situación de enfermedad terminal con sus problemas más o menos controlados y con una calidad de vida aceptable.

En el primer caso, que es al que se refiere exclusivamente este trabajo, la petición es más comprensible y parece más justificada, ya que los problemas no están resueltos, se han agotado todas las medidas disponibles para aplacarlos, son motivo de gran sufrimiento y la muerte se prevé próxima, independientemente de la actitud que se adopte.

  1. La eutanasia activa, en este contexto, puede ser considerada un acto humanitario en el que se pretende que prime el interés del enfermo mentalmente competente, que ha expresado su deseo reiteradamente y sin ninguna clase de coacción.
  2. DISCUSIÓN Resulta complejo plantearse cuál es la forma más correcta de ayudar a morir o qué tratamiento aplicar al enfermo que padece un sufrimiento intenso refractario a cualquier medida terapéutica y abocado de forma irremediable hacia la muerte próxima.

Considero que no hay que ser absolutistas en la ética de los cuidados que se prestan al enfermo en situación terminal avanzada; en principio, la eutanasia activa no debería ser permisible pero, en casos excepcionales, se podría discutir su tolerabilidad moral.

Si es que existe alguna circunstancia en la que pueda justificarse la eutanasia, es en la que nos encontramos. Tanto la sedación terminal como la eutanasia activa se realizan utilizando agentes farmacológicos que, por su naturaleza o por las dosis empleadas, pueden acortar la vida del enfermo en el primer caso o eliminarla con total seguridad en el segundo.

En la eutanasia activa los métodos empleados producirán la muerte de manera inmediata, como mucho al cabo de unos minutos, mientras que en la sedación terminal, si es que contribuye a que se produzca la muerte, ésta ocurrirá en un plazo de tiempo más largo, generalmente en cuestión de pocos días, de ahí que en ciertos círculos haya recibido el calificativo de “eutanasia lenta”.

El hecho de que la media de supervivencia de los pacientes una vez iniciada la sedación sea de pocos días, tal y como se constata en la revisión anteriormente citada (4), aunque no es raro el caso de pacientes que vivan más de una semana en esta situación, puede tener dos significados: que la sedación terminal se aplica cuando la enfermedad está ya en una fase muy avanzada y la muerte muy próxima, o que realmente produce un acortamiento significativo de la vida del enfermo de modo que, si no se aplicase, el enfermo viviría más tiempo; en este segundo caso, la frontera entre sedación terminal y eutanasia activa es prácticamente imperceptible, quedaría muy difusa.

En muchos casos nunca se podrá saber cuánto tiempo viviría el enfermo en caso de no instaurarse la sedación. Aunque a primera vista el tiempo de supervivencia media pueda parecer corto una vez instaurada la sedación, la noción del paso del tiempo varía ante situaciones de gran estrés y preocupación, que sin duda están presentes en el enfermo y en su familia.

  • El tiempo cronológico pasa a un segundo plano y adquiere más relevancia el tiempo existencial, que es vivido de forma muy intensa.
  • La calidad de vida durante estas horas, en el mejor de los casos, o durante algunos días, como ocurre generalmente, suele ser nefasta para el enfermo y vivida con gran ansiedad y preocupación por la familia que ve a su ser querido deteriorándose de forma rápida, postrado, sin comer ni beber y respirando con dificultad, llegando incluso a desear que la muerte se produzca lo antes posible.

La eutanasia activa voluntaria, cuando la muerte es una certeza absoluta y está próxima, conseguiría evitar este periodo de gran estrés y sufrimiento. En la práctica resulta difícil encontrar el punto exacto que delimite la dosis terapéutica de la dosis letal de un fármaco utilizado para producir una sedación profunda.

  1. En ocasiones, es necesario utilizar dosis muy elevadas de fármacos para conseguir el objetivo, dosis que en algunas personas podrían llegar a ser letales.
  2. Al respecto, Couceiro Vidal y Núñez Olarte publicaron un trabajo (16) donde hacen referencia a las dosis que se utilizan en su Unidad de Cuidados Paliativos cuando se plantean como objetivo la sedación terminal: cuando se utiliza el Midazolam, hablan de dosis máximas de 160-200 mg/día, con respecto a la Levomepromazina, llegan a utilizar hasta 300 mg/día y con el Fenobarbital, llegan hasta los 1.600 mg/día.

Otros autores (17) publican dosis máximas de 240 mg/día de Midazolam. Incluso se ha comunicado el caso de una enferma con disnea refractaria y ansiedad que requirió 1.440 mg/día de Midazolam para conseguir una sedación efectiva (18). La sedación terminal, en líneas generales es más discutible, plantea más dilemas éticos y es menos aceptada cuando el sufrimiento es de origen psicológico que cuando es producido por síntomas físicos (3,10), pero conviene aclarar aquí que en la enfermedad terminal el dolor es casi siempre mixto, físico y psicoemocional, y este último puede ser tan real como el primero y en ocasiones más insoportable.

Es imprescindible, para que pueda aplicarse la sedación terminal, contar con el consentimiento implícito, explícito o delegado del enfermo o bien con el de su familia cuando éste no es competente, todos ellos bien informados; en ocasiones los deseos del enfermo y los de la familia son discordantes, por lo que, atendiendo al principio de autonomía, los del paciente deben ser prioritarios.

Nunca debería realizarse por iniciativa de la familia o de los mismos profesionales sanitarios bajo el pretexto subjetivo de que el paciente está sufriendo mucho. A veces sorprende el hecho de que no se cuestionen estas intervenciones cuando se realizan sin haber consultado al paciente y sin conocer su opinión al respecto (19,20).

También es cierto, y quizás éste sea uno de los motivos por el que muchas veces no se cuente con el consentimiento del enfermo, que informar a un paciente sobre la posibilidad de que se le aplique esta medida terapéutica como única solución para controlar su sufrimiento es una tarea muy difícil y requiere, además de una buena formación y disponer de habilidades y entrenamiento en técnicas de información y comunicación, una estrecha relación entre el personal sanitario y el paciente basada en la empatía, la confianza mutua, el respeto, la seguridad en que siempre se va a proponer lo que se considera correcto, la información veraz, que en estas condiciones es muy difícil de asimilar, el compromiso de apoyo constante y la autonomía del paciente para que pueda decidir con total libertad y sin coacción.

Lo ideal sería adelantarse a los acontecimientos y llegar a un consenso con él con respecto a las medidas a adoptar en caso de necesidad, a ser posible antes de que haya entrado en la fase terminal de su enfermedad. Es necesario recordar aquí que muchos enfermos prefieren soportar cierto sufrimiento antes que someterse a un estado de inconsciencia irreversible cuando la muerte se aproxima; prefieren una muerte consciente y vivir la experiencia.

También podría darse el caso de que muchos pacientes acepten la sedación terminal como única alternativa válida a su petición de eutanasia activa. Cualquier elección debe respetarse: la persona en situación terminal debe poder decidir en cuanto a las circunstancias de su muerte. Resulta muy complejo decidir en qué situaciones lo adecuado es optar por la sedación terminal, anular la vida de relación del enfermo de forma irreversible, producir la “muerte social”.

En líneas generales, debe existir la obligación ética de no privar de la conciencia al enfermo sin verdadera necesidad y sin su consentimiento. Debería estar protocolizada su instauración y ser aplicada con suma prudencia y lucidez por profesionales expertos que consideren agotadas todas las demás medidas terapéuticas, pidiendo segundas opiniones y en el seno de un equipo interdisciplinar con experiencia en el tratamiento de este tipo de pacientes.

  • Los comités de bioética, que deberían estar presentes en todas las instituciones sanitarias, deberían estudiar cada caso detenidamente y adoptar sus conclusiones para la toma de decisiones.
  • Si la sedación se aplica a la ligera y sin las premisas anteriormente descritas, podría darse el caso de que se esté ocultando y consintiendo una eutanasia activa encubierta en enfermos con posibilidades, aunque sean remotas, de vivir más tiempo y con una calidad de vida más o menos aceptable, con todas las consecuencias éticas que implica y legales que podría implicar.

Resulta verdaderamente difícil determinar qué síntomas y qué problemas psicológicos son verdaderamente refractarios. Se requiere una minuciosa evaluación de cada uno de ellos para comprobar que son causa de un sufrimiento intolerable y, a continuación, se debe tener la más absoluta seguridad de que cualquier medida terapéutica con posibilidades, después de aplicarla durante un tiempo razonable, ha demostrado su falta de efectividad; para ello, una buena praxis debería incluir el pedir la opinión a otros profesionales, ya que hay evidencias que demuestran que muchos enfermos alcanzan un aceptable control de síntomas cuando son valorados por otros especialistas (21).

La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), a través de unas recomendaciones sobre los aspectos éticos de la sedación en cuidados paliativos (22), ha pretendido dejar bien clara la distinción entre sedación terminal, acción que, cuando está indicada, considera éticamente correcta y legítima, y eutanasia activa, siempre considerada contraria a la ética.

En dichas recomendaciones, al intentar justificar las diferencias existentes entre sedación terminal y eutanasia, se valora “la intencionalidad” del acto como uno de los puntos esenciales, amparándose en la doctrina del doble efecto. Considero que la “intención” es un aspecto poco convincente y muy subjetivo, nada objetivo: sólo sabe la verdadera intención quien realiza la acción, y podrá declararla o no.

Por otro lado, puede haber dudas con respecto a la bondad o malicia de la intención; las intenciones pueden ser complejas, impulsivas, ambiguas y a menudo contradictorias (23); por ejemplo, cuando se administra morfina y benzodiacepinas por vía parenteral a un enfermo con disnea intensa, ansiedad importante, agitación y en situación terminal, la intención podría ser aliviar los síntomas, efecto bueno, pero si realizamos otro análisis de la acción, la intención también podría ser el producir una carbonarcosis, efecto malo según la doctrina del doble efecto, para perpetuar la sedación y que la muerte irremediable se produzca durante el sueño, evitando así el sufrimiento y la angustia del enfermo; en este último supuesto, la acción, por más próxima o inminente que se prevea la muerte, no dejará de ser una práctica que reúne requisitos que definen a la eutanasia activa.

En principio, aún admitiendo que la única intención de la sedación terminal sea controlar los síntomas y los problemas que tanto sufrimiento ocasionan, una vez han fracasado los cuidados paliativos, y no adelantar o provocar la muerte, ¿hasta dónde se está dispuesto a llegar para alcanzar este objetivo? La sedación debe ser un proceso progresivo en donde no se puede poner un límite a las dosis de fármacos, que deben aumentarse de forma gradual hasta que se consiga el objetivo de aliviar el sufrimiento, pero a medida que se van aumentando estas dosis o se empiezan a administrar fármacos más potentes para controlar la situación (en ocasiones se han utilizado anestésicos generales como el propofol) (10), aumenta la probabilidad, o incluso se puede tener la seguridad, de que se va a producir la muerte del enfermo y, si se admite esto, la acción ya deja de cumplir con todas las condiciones que definen a la doctrina del doble efecto: las consecuencias negativas pesan ya más que las positivas y se podría afirmar que el efecto bueno se consigue a través de uno malo; en estas circunstancias, hay que admitir que la actuación se aproxima a la eutanasia activa.

Considero que la Doctrina del Doble Efecto es difícil de llevar a la práctica, de modo que se puede utilizar de forma reducida e incorrecta, valorando únicamente la intención de la persona que realiza la acción. Se tiende a resolver la cuestión de la siguiente forma: “como la intención es buena, se puede realizar la acción” o “como la intención declarada es buena, se considera que la acción es correcta”.

James Rachels (24) opina que el objetivo de la bioética debe ser evaluar actuaciones, no intenciones, de modo que la intención no sirve para determinar si una acción es, desde el punto de vista ético e incluso legal, correcta o no. Lo que beneficia o perjudica al enfermo no es la intención de la persona que realiza el acto, sino el resultado del mismo.

  • No sería correcto permitir que un acto contrario a la ética deje de serlo si va acompañado de una buena intención.
  • Por lo tanto, considero que la doctrina del doble efecto no debería ser válida para juzgar o para justificar la sedación terminal cuando contribuye a acelerar o a ser causa de la muerte.

No se debería reflexionar sobre si las intenciones son buenas o malas (un mismo acto, realizado de la misma forma y manera, puede tener intenciones completamente opuestas), sino que deberíamos reflexionar sobre las consecuencias de nuestra actuación.

El acto depende de sus consecuencias y no es suficiente tener “buenas intenciones”. La intención corresponde a lo subjetivo de la acción y no siempre lo objetivo coincide con el juicio subjetivo del individuo; se puede actuar de forma errónea juzgando que es bueno lo que objetivamente es malo, y viceversa.

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CONCLUSIONES Si consideramos los pacientes oncológicos que fallecen cada año en España, se puede estimar que la cobertura global de los Cuidados Paliativos es de al menos el 26% (25). Esto quiere decir que, en nuestro ámbito, no es lo habitual que la muerte del enfermo que cumple criterios de terminalidad se produzca en el marco de una atención integral suministrada por un equipo especializado en Cuidados Paliativos, de ahí la elevada frecuencia del uso de prácticas compatibles con la obstinación o “ensañamiento” terapéutico en un intento irracional de luchar contra la muerte.

Pero podría darse el caso de que se utilice otra “vía de escape” distinta ante el enfermo que está sufriendo, la eutanasia activa, que, si se ampara en la sedación terminal, además de realizarse de un modo incorrecto, podría quedar oculta. Para evitar que la sedación terminal se utilice como pretexto para practicar la eutanasia activa y que se generalice su uso utilizando un concepto completamente erróneo de lo que es la dignidad humana, debería ser prioritario que un sistema sanitario público como el nuestro haga todo lo posible por conseguir que la atención paliativa especializada y de calidad, basada en un enfoque ético que defienda el derecho a la vida de las personas ante cualquier circunstancia, abarque a la totalidad de enfermos que cumplan criterios de terminalidad.

La sedación terminal es una modalidad de tratamiento aceptada que puede comportar los mismos riesgos que un hipotético abuso de la eutanasia si fuese despenalizada, como por ejemplo, practicarse sin consentimiento del enfermo, realizarse por motivos económicos o sociales, etc., argumentos que son muy utilizados por los detractores de la eutanasia, sin pensar que actos criminales también pueden producirse aunque no esté regulada.

La sedación terminal, a pesar de sus riesgos, es una maniobra terapéutica necesaria y correcta desde el punto de vista ético, siempre que se realice dentro de una buena praxis médica, en el marco de unos cuidados paliativos de máxima calidad. La frontera que separa la sedación terminal de la eutanasia activa es en ocasiones muy difusa, depende de pequeños matices que muchas veces no se pueden objetivar.

La distinción entre sedación terminal y eutanasia activa debería basarse en datos objetivos y no en datos subjetivos (la intencionalidad es siempre subjetiva). Si la muerte se produce por la propia progresión de la enfermedad, está claro que no constituiría una forma de eutanasia; sin embargo, cuando la muerte se produce por los efectos de la medicación pautada, y más si ya sabemos de antemano que la va a provocar o la va a precipitar, sí constituiría una forma de eutanasia activa, y no por ello debería ser reprobable desde el punto de vista ético, siempre que se hayan mostrado ineficaces todos los recursos paliativos y que la sedación esté correctamente indicada y bien aplicada.

  1. El hecho de que la sedación terminal esté correctamente indicada no implica una ausencia de conflictos éticos.
  2. Aunque la muerte se prevea muy próxima, en cuestión de muy poco tiempo, la precipitación de la muerte con fármacos, queramos o no, no deja de ser una práctica muy cercana a la eutanasia, aunque insisto en que no debería cuestionarse desde el punto de vista moral en estas circunstancias; pero cuando el paciente podría haber vivido más días o incluso semanas, como por ejemplo cuando se aplica para aliviar un sufrimiento psicoemocional o en casos de agitación y/o delirio, la valoración moral podría ser más discutible.

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Programas de cuidados paliativos en España, año 2000. Med Pal 2001; 8: 85-99.

¿Cuál es el primer sentido que se pierde?

Qué pasa con los sentidos – James Hallenbeck, especialista en cuidados paliativos de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, citado en El Heraldo de México, explica en su guía de cuidados paliativos para médicos -Palliative Care Perspectives —, que “lo primero que se pierde es el hambre y luego la sed.

¿Qué es el estado de catalepsia?

La catalepsia es un estado biológico en el cual la persona yace inmóvil, en aparente muerte y sin signos vitales, no obstante, se halla en un estado consciente, el cual puede, a su vez, variar.

¿Qué significa con el último aliento?

Cobrar aliento: cobrar ánimo. hasta el último aliento: hasta la muerte.

¿Por qué hay que esperar 24 horas para enterrar?

Hasta la pandemia de la Covid 19 se tenía que esperar 24 horas porque era el tiempo mínimo prudencial en el que un familiar del fallecido iba al registro civil a registrar el fallecimiento.

¿Qué cosas no se deben hacer cuando se está de luto?

Cómo sobrellevar la pérdida – Idealmente, la persona que está afligida debido a la pérdida de un ser querido podrá sobrellevar y superar el proceso de duelo. Con tiempo y apoyo, asimilará y aceptará la pérdida, sobrellevará el dolor de la separación y se ajustará a la vida sin la presencia física de su ser querido.

Permítase sentir el dolor, así como todas las otras emociones. No se diga a sí mismo(a) cómo debería sentirse, ni deje que otras personas le digan cómo debe sentirse. Tenga paciencia con el proceso. No se presione con expectativas. Acepte que necesita experimentar su dolor, sus emociones y su propia forma de curación (todo a su debido tiempo). No juzgue sus emociones ni se compare con otras personas. Recuerde que nadie puede decirle cómo llevar el luto o cuándo dejarlo. Reconozca sus sentimientos, incluso los que le desagradan. Permítase llorar. Necesita hacer ambas cosas para sobreponerse a la pérdida. Busque ayuda Hable acerca de su pérdida, sus recuerdos y su experiencia de la vida y muerte de su ser querido. No piense que está protegiendo a su familia y amigos al no expresar su tristeza. Pídale a otros lo que necesite. Busque a otras personas que también hayan perdido a un ser querido y hable con ellas. Trate de mantener su estilo de vida normal. No haga cambios importantes en su vida durante el primer año de su duelo (por ejemplo, mudarse, cambiar de trabajo o cambiar relaciones importantes). Esto le permitirá mantener sus raíces y un sentimiento de seguridad. Ocúpese de sí mismo(a). Coma bien y haga ejercicio. La actividad física es una buena forma de descargar la tensión. Permítase tener placeres físicos que puedan ayudarle a renovarse, tales como baños calientes, siestas y comidas favoritas. Evite el consumo excesivo de alcohol, ni recurra al consumo de otras drogas, ya que esto puede causar daño a su cuerpo y afectar sus emociones. Además es probable que haga más lenta su recuperación y cause nuevos problemas. Perdónese por todas las cosas que haya o no dicho o hecho. La compasión y el perdón para usted y otros son importantes en su curación. Dese un descanso de su duelo. Usted deberá pasar por este proceso durante un tiempo, pero no necesita pensar en ello todo el tiempo. Es saludable encontrar distracciones, tales como ir al cine, a comer, o a un juego de béisbol, leer un buen libro, escuchar música, recibir un masaje o una manicura/pedicura. Prepárese para días festivos, cumpleaños y aniversarios, y sepa que es posible que vuelva a sentir emociones fuertes. Decida si quiere continuar ciertas tradiciones o crear otras nuevas. Planifique por adelantado cómo quiere pasar su tiempo y con quién. Haga algo en honor a la memoria de su ser querido. Únase a un grupo de apoyo para personas en duelo. Otras personas le pueden proporcionar aliento, guía y consuelo. Además pueden ofrecerle información y consejos prácticos, así como ayudarle a sentir menos desolación. Si no puede encontrar un grupo de apoyo en su región, los grupos en Internet pueden ser útiles. Cuando se sienta bien, haga algo creativo. Algunas opciones son:

Escribir una carta a la persona que murió para decirle todo lo que usted desea haberle podido decir Comience a mantener un diario Haga un álbum de recortes Pinte cuadros Plante flores o árboles Participe en una causa o una actividad que le gustaba a su ser querido

¿Qué pasa cuando el alma se separa del cuerpo?

¿Qué pasa cuando el alma sale del cuerpo? No pasa nada. El alma no puede salir de ningún cuerpo, porque el alma es un constructo social. Y los cuerpos, vivos o muertos, de cualquier especie no son constructos sociales.

¿Cómo se llaman los momentos de la respiración?

Qué hace la respiración por el cuerpo Cómo funcionan los pulmones EN ESTE ARTÍCULO La respiración implica dos fases: la inhalación y la exhalación. Si tiene dificultades para respirar, es posible que el intercambio de gases esté alterado, lo cual puede ser un problema de salud grave.

Al inhalar, el diafragma se contrae y se mueve hacia abajo. Eso aumenta el espacio en la cavidad torácica y los pulmones se expanden en ella. Los músculos que se encuentran entre las costillas también ayudan a agrandar la cavidad torácica. Estos se contraen para empujar la caja torácica hacia arriba y hacia afuera cuando inhalamos.

A medida que los pulmones se expanden, la nariz o la boca absorben aire. El aire baja por la tráquea hacia los pulmones. Después de pasar por los tubos bronquiales, el aire pasa a los alveolos, o sacos de aire. Cada vez que inhala, el oxígeno del aire que inhala pasa por las paredes delgadas de los alveolos hacia los capilares que los rodean, donde las células sanguíneas lo captan usando una proteína llamada,

  • Al mismo tiempo, el dióxido de carbono, un gas de desecho, es transportado nuevamente a los pulmones desde las células del cuerpo, intercambia el lugar con el oxígeno y vuelve de la sangre de los capilares a los alveolos.
  • La sangre cargada de células sanguíneas con alto contenido de oxígeno pasa al lado izquierdo del corazón por las venas pulmonares.

Luego el corazón bombea la sangre oxigenada al resto del cuerpo, donde pasa de los vasos sanguíneos a las células. Las células necesitan ese oxígeno para producir la energía que el cuerpo necesita para funcionar. Cuando las células producen esa energía, crean el producto de desecho dióxido de carbono.

Ese dióxido de carbono debe ser eliminado de la sangre y del cuerpo, por eso sale de las células y vuelve a la sangre. Una vez que está en el torrente sanguíneo, el dióxido de carbono vuelve al corazón, donde ingresa por el lado derecho. Desde allí pasa por la arteria pulmonar a los pulmones, donde sale de los capilares y vuelve a los alveolos en el intercambio con el oxígeno que ingresa.

Desde los alveolos, el dióxido de carbono vuelve a ser exhalado. contiene información sobre el flujo de sangre y el papel del corazón en esos procesos. Al exhalar, el diafragma y los músculos costales se relajan, y eso reduce el espacio de la cavidad torácica.

  • A medida que la cavidad torácica se achica, los pulmones se desinflan, algo parecido a lo que ocurre cuando se deja salir aire de un globo.
  • Al mismo tiempo, el aire con dióxido de carbono sale de los pulmones por la tráquea y luego se exhala por la nariz o la boca.
  • La exhalación no requiere ningún esfuerzo del cuerpo, a menos que haya enfermedad pulmonar o se esté realizando actividad física.

Al realizar actividad física, los músculos abdominales se contraen y empujan el diafragma contra los pulmones incluso más que lo habitual. Eso hace salir el aire rápidamente de los pulmones. : Qué hace la respiración por el cuerpo

¿Cómo se llaman las respiraciones rapidas y profundas?

Una frecuencia respiratoria normal para un adulto en reposo es de 12 a 20 respiraciones por minuto. Para un bebé, la tasa normal es de 30 a 60 respiraciones por minuto. Taquipnea es un término que su proveedor de atención médica utiliza para describir la respiración si esta es demasiado acelerada, particularmente si usted presenta una respiración rápida y superficial por una neumopatía u otra causa de salud.

Asma Coágulo de sangre en una arteria en el pulmónAsfixiaEnfermedad pulmonar obstructiva crónica ( EPOC ) y otras enfermedades pulmonares crónicas Insuficiencia cardíaca Infección en las vías respiratorias más pequeñas de los pulmones en los niños ( bronquiolitis ) Neumonía u otra infección pulmonar Taquipnea transitoria del recién nacido Ansiedad y pánicoOtras enfermedades pulmonares graves, como enfermedad pulmonar intersticial o bronquiectasia

La respiración superficial y rápida no se debe tratar en casa. Generalmente se considera una emergencia médica (a menos que la ansiedad sea la única causa). Si usted tiene asma o EPOC, use los medicamentos para inhalar o nebulizaciones de acuerdo con lo recetado por su proveedor.

Coloración azulada o grisácea de la piel, las uñas, las encías, los labios o la zona alrededor de los ojos ( cianosis )Dolor torácicoRetracción del pecho con cada respiración (retracciones intercostales)FiebreRespiración difícil o forzadaNunca ha tenido respiración rápida antesSíntomas que se están volviendo más intensos

El proveedor realizará un examen completo del corazón, los pulmones, el abdomen, la cabeza y el cuello. Los exámenes que se pueden ordenar incluyen:

Gasometría arterial y oximetría de pulso para verificar el nivel de oxígeno Radiografía de tórax Tomografía computarizada del tórax Conteo sanguíneo completo (CSC) y química sanguínea Electrocardiograma (ECG) Gammagrafía de ventilación/perfusión de los pulmones Grupo completo de pruebas metabólicas para revisar el balance químico del cuerpo y el metabolismo

El tratamiento dependerá de la causa subyacente de la respiración rápida. El tratamiento puede incluir administración de oxígeno si el nivel de éste es demasiado bajo y tratamientos respiratorios de nebulización si se está presentando un ataque de asma o de EPOC.

  1. Muchas veces, esta evaluación deberá realizarse en una sala de emergencias.
  2. Taquipnea; Respiración – superficial y rápida; Frecuencia respiratoria – rápida y superficial Kraft M.
  3. Approach to the patient with respiratory disease.
  4. In: Goldman L, Schafer AI, eds.
  5. Goldman-Cecil Medicine,26th ed.
  6. Philadelphia, PA: Elsevier; 2020:chap 77.

McGee S. Respiratory rate and abnormal breathing patterns. In: McGee S, ed. Evidence-Based Physical Diagnosis,5th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2022:chap 19. Versión en inglés revisada por: Denis Hadjiliadis, MD, MHS, Paul F. Harron Jr. Professor of Medicine, Pulmonary, Allergy, and Critical Care, Perelman School of Medicine, University of Pennsylvania, Philadelphia, PA.

¿Qué es la respiración atáxica?

Disnea Dr. Luis Alberto Rodríguez López,Sensación subjetiva de falta de aire.,La disnea es la sensación consciente de respiración inadecuada y la necesidad de

  • aumentar la actividad respiratoria.
  • .INDICA FALLO VENTRICULAR IZQUIERDO
  • “Falta de aire, sed de aire, asfixia, respiración entrecortada, ahogo, fatiga, pecho cerrado, sofocación”

Cifras normales de la frecuencia respiratoria El ejercicio: la actividad muscular produce un aumento temporal de la frecuencia respiratoria. El sexo: en la mujer la respiración tiende a ser más rápida que en el hombre. La hemorragia: aumenta la respiración.

  1. La edad: a medida que se desarrolla la persona la frecuencia respiratoria tiende a disminuir, teniendo estas cifras normales son : Niños de meses: 30 a 40 respiraciones por minuto.
  2. Niños hasta seis años: 26 a 30 respiraciones por minuto.
  3. Adultos: 15 a 20 respiraciones por minuto.
  4. Ancianos: menos de 16 respiraciones.

Alteraciones en la respiración En relación a su frecuencia : Taquipnea: Respiración rápida y superficial, es un signo importante de insuficiencia respiratoria aguda (IRA), suele ser mayor de 20 respiraciones por minuto en el adulto, más de 30 r.p.m en niños, y más de 50 r.p.m en el lactante.

La respiración rápida puede ser el resultado de un aumento en el metabolismo, aumento de la temperatura corporal o enfermedad crónica del pulmón Bradipnea: Respiración lenta, generalmente menos de 10 respiraciones por minuto en el adulto, menos de 20 r.p.m en escolares, y menos de 30 r.p.m en lactantes.

Eupnea : Frecuencia respiratoria normal según la edad del paciente Tipos de disnea 1. Disnea de esfuerzo: Es aquella provocada por el esfuerzo físico, que se alivia o desaparece con el reposo. Deuda de Oxigeno, Según la magnitud del esfuerzo (CLASIFICACIÓN FUNCIONAL de la NEW YORK HEART ASSOCIATION): Clase I: de grandes esfuerzos: subir escaleras, un repecho, correr o caminar a paso rápido más de 2 cuadras.

Clase II: de medianos esfuerzos: caminar a paso normal 2 cuadras Clase III: de pequeños o mínimos esfuerzos: vestirse, hablar, calzarse. Clase IV: de reposo.2. Disnea de decúbito: Ortopnea o Clinopnea: Aparece en posición de decúbito al acostarse por aumento del retorno venoso y se alivia al pasar a la posición sentada con las almohadas,con las piernas colgando al borde de la cama o al pararse,

Insuficiencia cardiaca izquierda con corazón derecho eficiente Paroxística Nocturna : Mas de dos horas después de acostarse, progresa, Se alivia en Orto por disfunción del VI, edema pulmonar, ruidosa, sibilante Asma cardiaca o Insuficiencia Cardiaca Asmoide, húmeda,3.

  1. Trepopnea : Disnea en decúbito lateral, mas no hacia el otro.
  2. Es el resultado de una enfermedad de un pulmón, uno de los grandes bronquios, o insuficiencia cardiaca congestiva crónica.
  3. Los pacientes con enfermedad pulmonar de trepopnea prefieren recostarse del lado opuesto al pulmón afectado, ya que la gravedad aumenta la perfusión al pulmón inferior.

El aumento de la perfusión al pulmón enfermo produce hipoxemia, produciendo como signo la falta de aire. Para maximizar la función, el paciente se coloca en decúbito lateral sobre el pulmón sano por lo que recibe la perfusión adecuada. Los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica prefieren el decúbito lateral derecho, para evitar la modulación autonómica desfavorable que se produce durante el sueño, produciendo aumento del gasto cardíaco.4.Tropopnea: Disnea en decúbito lateral Izquierdo por derrame pleural contralateral, IC izquierda con VD eficiente.

  1. 5 Platipnea : Disnea que aparece en posición erecta,
  2. 6. Periódica o Ciclopnea :
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Respiración de Cheyne Stokes: Esta se caracteriza por un incremento y decremento gradual en la profundidad de la respiración seguidos por un periodo de apnea ( Taquipnea progresiva mas hiperpnea mas apnea en unos 10 a 40 segundos ). Se debe a la disminución de la sensibilidad de los centros respiratorios,

Esta anormalidad se presenta en los estados de insuficiencia cardiaca, uremia, coma, sedantes o hipoxia cerebral debida a trastornos neurológicos con afecciones de los centros respiratorios, Respiración de Biot (Ataxica) : Este tipo de respiración incluye periodos irregulares de apnea sucesivas de 5 a 30 segundos seguidos por numerosas respiraciones regulares tanto en frecuencia como en profundidad.

Esta situación puede ser causada por una hipertensión intracraneal, meningitis u otros trastornos neurológicos por daño cerebral por lo general a nivel bulbar,

  • Respiración de Kussmaul (Grande) :Este tipo de respiración hay un incremento anormal de la frecuencia y profundidad respiratoria (clásica hiperpnea) para bajar el CO2 Se encuentra en pacientes con acidosis diabética; debido que el cuerpo trata de recuperar el equilibrio de su pH eliminando dióxido de carbono. Otras
  • causas estados comatosos y ciertas encefalopatías

7. Bendopnea :(del ingles “dyspnea when bending forward”)Falta de aire que se produce tras la flexión anterior del tronco durante los primeros treinta segundos Ej. disnea cuando se inclinan hacia delante al ponerse los zapatos o atarse los cordones, Se produce por aumento de las presiones de llenado,

Es un nuevo síntoma de insuficiencia cardiaca avanzada y mortalidad a corto plazo, se asocia a una clase funcional de la NYHA III/IV, dilatación de ambas aurículas, presión sistólica pulmonar aumentada y síntomas como disnea, ortopnea, disnea paroxística nocturna, plenitud abdominal, oliguria, ingurgitación yugular y hepatomegalia,

Síndrome de Platipnea ortodesoxia. Se caracteriza por disnea y desaturación arterial inducidas por el ortostatismo que remite al adoptar el decúbito supino. Las causas pueden ser cardíacas o pulmonares. Las cardíacas se deben a un circuito derecha-izquierda que se hace más evidente al incorporarse, cuando aumenta la cantidad de sangre desoxigenada que confluye a la circulación sistémica.

¿Qué son los estertores premortem?

Resumen El manejo de los estertores de agonía en pacientes con miastenia gravis en situación terminal resulta especialmente complejo. Los fármacos comúnmente empleados en las secreciones respiratorias ruidosas y molestas en los últimos días de vida (escopolamina, buscapina, etc.) pueden precipitar una crisis miasténica por sus efectos anticolinérgicos.

Presentamos un caso tratado con octreótido por nuestro equipo, y discutimos las potenciales indicaciones de este fármaco en este contexto. Palabras clave: Miastenia gravis Estertores de agonía Octreótido Abstract The management of death rattle in patients with terminal myasthenia gravis can be quite complex.

Drugs regularly employed to reduce disturbing noisy respiratory secretions (hyoscine hydrobromide, hyoscine butylbromide, etc.) could trigger a myasthenia crisis due to their anti –cholinergic effects. We report a case treated by our team with octreotide, and discuss potential indications in this setting.

Eywords: Myasthenia gravis Death rattle Octreotide Texto completo Introducción La miastenia gravis (MG) es una enfermedad neuromuscular de base autoinmune, caracterizada por una debilidad fluctuante en la musculatura esquelética. Se debe a una alteración en la unión neuromuscular secundaria a la producción de anticuerpos contra los receptores de acetilcolina en la membrana postsináptica, que condiciona una disminución del número de receptores y una alteración en la transmisión del impulso nervioso 1,

La crisis miasténica es una complicación grave que aparece en el 20% de los pacientes y cursa con un aumento importante de la debilidad muscular, que afecta a los músculos bulbares y respiratorios, pudiendo progresar hacia una insuficiencia respiratoria.

  • Se puede producir en el contexto de una infección o de tratamiento con determinados fármacos (fundamentalmente anticolinérgicos), pero no siempre se identifica un factor desencadenante 1,2,
  • Recientemente nuestro equipo de cuidados paliativos (CP) se ha hecho cargo de una paciente diagnosticada de MG en estadio avanzado, resistente al tratamiento, y en situación de últimos días por comorbilidades asociadas y complicaciones derivadas de la enfermedad y del tratamiento.

Este caso nos planteó ciertas dificultades de manejo como consecuencia, en primer lugar, de la limitada experiencia en el tratamiento de la MG en el ámbito de los CP (son muy escasas las referencias en la literatura especializada). En segundo lugar, las dificultades surgieron como consecuencia del dilema clínico a la hora de tratar los estertores del final de la vida en la MG, ya que es de sobra conocido que los anticolinérgicos pueden precipitar una crisis miasténica.

La falta de evidencia firme sobre la eficacia en general de los anticolinérgicos en el manejo de los estertores de agonía 3, así como la ausencia de seguridad del uso de los mismos en un contexto de MG, propiciaron el uso compasivo de octreótido en nuestra paciente. Caso clínico Una mujer de 74 años con antecedentes de MG acudió al servicio de urgencias de nuestro centro por presentar un cuadro de deterioro del estado general acompañado de debilidad muscular importante.

Tras ser valorado por el servicio de neurología se descartó razonablemente una crisis miasténica en ese momento, y se diagnosticó de infección del tracto urinario por lo que fue ingresada en el hospital recibiendo antibioticoterapia empírica. La paciente había sido diagnosticada 9 años antes del ingreso de una MG con evolución clínica desfavorable, que condicionaba un importante deterioro funcional, con una paraparesia que le mantenía en silla de ruedas y una dependencia absoluta para las actividades diarias.

  1. Había sido tratada con múltiples fármacos sin respuesta: anticolinesterásicos, corticoides, varias líneas de inmunosupesores (azatioprina, rituximab, tacrolimus y micofenolato) y ciclos periódicos de inmunoglobulinas intravenosas.
  2. Además la paciente había sido diagnosticada en el último mes de una tuberculosis miliar como complicación del tratamiento inmunosupresor, lo que había obligado a suspenderlo.

También presentaba múltiples comorbilidades destacando entre ellas: insuficiencia mitral muy severa, tromboembolia pulmonar y asma intrínseca. Durante este último ingreso presentó numerosas complicaciones: infección urinaria, gripe A, neumonía, sepsis, insuficiencia respiratoria e insuficiencia cardíaca con fibrilación auricular.

  • Por todo ello precisó ingreso en la unidad de cuidados intermedios en 2 ocasiones, para estabilización con ventilación mecánica no invasiva (VMNI).
  • Transcurrido un mes de estancia en el hospital la paciente evolucionaba desfavorablemente, con persistencia de la insuficiencia respiratoria y disnea resistente al tratamiento, lo que limitaba notablemente su calidad de vida.

En este contexto, la propia paciente rechazó la VMNI y expresó su deseo de no realizar más medidas agresivas, por lo que se consultó con el equipo de soporte hospitalario de la unidad de CP. Tras reunirse con la familia y teniendo en cuenta el deterioro funcional, el estadio avanzado de la enfermedad de base, las múltiples comorbilidades y la mala evolución clínica, se acordó un manejo exclusivamente paliativo.

En ese momento se inició una perfusión continua de cloruro mórfico a dosis de 15 mg/día intravenoso (i.v.) para el tratamiento de la disnea 4, Al cabo de unos días la enferma presentó un empeoramiento clínico importante, con persistencia de la disnea y aparición de secreciones respiratorias en contexto de insuficiencia cardiaca y respiratoria.

Se optimizó entonces el tratamiento de confort aumentando la dosis de morfina a 25 mg/día i.v. y añadiendo midazolan 5 mg/día i.v. y haloperidol 1 mg/día i.v., todo ello en perfusión continua. Para el manejo de los estertores, ante la posibilidad de que los anticolinérgicos provocaran una crisis miasténica con el consiguiente aumento de la disnea, se decidió comenzar un uso compasivo con octreótido.

Las secreciones mejoraron inicialmente tras la administración cada 6 h de varias dosis de 100 μg por vía subcutánea (s.c.). Esta pauta se mantuvo invariable durante las 72 h iniciales del proceso de agonía. Unas pocas horas antes de la muerte se incrementó la dosis de octreótido hasta 200 μg por falta de respuesta a la dosis previa, sin que se pudiese valorar respuesta a la nueva dosis por el fallecimiento de la paciente.

En nuestro caso el empleo de octreótido para la indicación de estertores de agonía fue aceptado verbalmente por los familiares del paciente, y autorizado de forma provisional por el servicio de farmacia de nuestro centro. Discusión Los estertores pre mortem son ruidos respiratorios que aparecen en el final de la vida, y se deben a la acumulación de secreciones en las vías respiratorias 5,

Constituyen un gran predictor de la muerte, ya que el 75% de los pacientes fallece en las siguientes 48 h 5,6, Se manifiestan en el 23-50% de los enfermos en situación de últimos días 6–9, En la literatura médica se ha visto asociación con ciertos factores como tumores cerebrales y de pulmón, disfagia y periodo largo de agonía 6–8,

Las secreciones se producen en las glándulas salivales y en la mucosa bronquial, y están reguladas por receptores muscarínicos sensibles al tono vagal 5,6, Los fármacos habitualmente utilizados para su tratamiento son los anticolinérgicos: escopolamina, buscapina, atropina y glucopirrolato 3,5–9,

El mejor estudio hasta la fecha, prospectivo aleatorizado y comparativo, ha encontrado una efectividad similar para atropina, buscapina y escopolamina (76, 60 y 68%, respectivamente de respuestas a las 24 h de tratamiento) 9, No obstante, es importante destacar que seguimos sin disponer de evidencia firme que indique que los fármacos anticolinérgicos antimuscarínicos sean más eficaces que el placebo en la reducción del ruido provocado por los estertores de la agonía.

El reciente estudio controlado de Heisler at al.3 −aleatorizado, doble ciego, de atropina sublingual vs placebo en 137 pacientes− ha sido incapaz de encontrar diferencias significativas en un modelo de administración de dosis única. En la misma línea se encuentra el estudio de Likar et al.10 –aleatorizado, doble ciego de escopolamina parenteral en bolos cada 4 h vs placebo en 31 pacientes– el cual tampoco fue capaz de encontrar diferencias significativas, si bien es cierto que los autores describen una tendencia hacia la reducción de los estertores con la escopolamina.

Por otro lado, y tras revisar la literatura médica, no parece haber experiencia suficiente en el manejo de pacientes con MG en situación terminal por parte de los equipos de CP. Además hay poca evidencia del empleo de fármacos anticolinérgicos para el tratamiento de los estertores en estos pacientes.

Spiess et al.11 utilizaron la escopolamina en una paciente con MG y estertores, basándose en que los anticolinérgicos utilizados tienen más afinidad por los receptores muscarínicos que por los nicotínicos y, por tanto, no deberían desencadenar una crisis miasténica.

  • De hecho, el ipratropio y el glucopirrolato son empleados habitualmente para el control de efectos secundarios del tratamiento con anticolinesterásicos en MG.
  • En el caso de nuestra paciente, la nota clínica mencionada de Spiess et al.11 no fue considerada como suficiente para superar nuestras reservas sobre la eficacia y seguridad del empleo de anticolinérgicos en los estertores.

Podríamos haber optado por no emplear ningún fármaco, confiando en los resultados de los estudios ya mencionados versus placebo 3,10, Sin embargo, ambos estudios presentan serias limitaciones que impiden extraer conclusiones definitivas, por lo que optamos por proponer un uso compasivo de octreótido.

  • El octreótido es un análogo sintético de la somatostatina.
  • Esta hormona inhibe la liberación de hormonas hipofisarias y gastrointestinales como insulina, glucagón, gastrina y numerosos péptidos gastrointestinales.
  • También disminuye la motilidad gástrica y las secreciones, y aumenta la reabsorción de agua y electrólitos.

Está indicado en el tratamiento de tumores secretores de hormonas (síndrome carcinoide, vipomas, glucagonomas, etc.), obstrucción intestinal, ascitis, diarrea y fístulas 12, Debido a sus efectos antisecretores también se ha utilizado en el tratamiento de las secreciones respiratorias del final de la vida.

Sin embargo, la experiencia de uso es escasa y el nivel de evidencia limitado debido a la ausencia de ensayos clínicos aleatorizados que demuestren su eficacia 12, Hudson et al.13 han descrito un caso de broncorrea resistente secundaria a adenocarcinoma pulmonar que respondió adecuadamente al tratamiento con octreótido.

Por su parte, Clark et al.14 efectuaron un ensayo clínico aleatorizado piloto en fase ii en el que no encontraron diferencias entre el octreótido y la escopolamina para el manejo de los estertores de la agonía en una pequeña muestra. En nuestra paciente, el empleo de 100 μg de octreótido cada 6 h s.c.

  1. Pareció acompañarse de una reducción apreciable de los ruidos respiratorios durante las 72 h iniciales de agonía.
  2. La reaparición de los estertores al cabo de este plazo de tiempo motivó nuestro incremento de dosis hasta 200 μg cada 6 h s.c., desconociéndose la eficacia de este ajuste por la proximidad del fallecimiento.

No se detectaron efectos secundarios indeseables atribuibles al empleo del octeótrido. Conclusiones El octreótido podría resultar un fármaco interesante en el manejo de los estertores de la agonía en situaciones especiales como:

• Pacientes con MG. • Pacientes con otras contraindicaciones importantes al empleo de anticolinérgicos (por ejemplo, glaucoma de ángulo cerrado doloroso). • Pacientes con alergias a la hioscina.

No obstante, consideramos que son necesarios más estudios para probar la eficacia y seguridad del octreótido en esta indicación. Por otro lado, desconocemos los motivos por los que hay tan poca experiencia en el manejo de la MG en los equipos de CP. Nuestra experiencia indica que los CP podrían aportar beneficios en el control de los síntomas, así como en el manejo final de estos pacientes.

  • Responsabilidades éticas Protección de personas y animales Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
  • Confidencialidad de los datos Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes y que todos los pacientes incluidos en el estudio han recibido información suficiente y han dado su consentimiento informado por escrito para participar en dicho estudio.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes. Conflicto de intereses Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. Agradecimientos A Yolanda Gismero y Marta Oviedo, enfermera y psicóloga de nuestro Equipo de Soporte Hospitalario del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

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¿Qué es la respiración de Biot?

Alteraciones del ciclo y del patrón respiratorio →fig. II.B.2-3. En condiciones fisiológicas, la espiración es ligeramente más larga que la inspiración. En las exacerbaciones de las enfermedades obstructivas (asma, EPOC ) se observa una prolongación significativa de la fase espiratoria.

  1. La frecuencia respiratoria normal en reposo es de 12-15 respiraciones/min.
  2. La respiración acelerada (taquipnea) se produce fisiológicamente bajo la influencia de las emociones o del esfuerzo físico.
  3. Puede ser un síntoma patológico concomitante a una temperatura corporal elevada, pero lo más común es que concurra con la disnea.

En ocasiones, una frecuencia respiratoria superior a las 20 respiraciones/min es un síntoma de insuficiencia respiratoria que se desarrolla en el contexto de enfermedades pulmonares o cardíacas. Respiración ralentizada (bradipnea): puede deberse a una intoxicación por fármacos (opioides y benzodiazepinas) y a enfermedades del sistema nervioso central (p.

  • Ej. con un incremento de la presión intracraneal).
  • Respiración profunda (hiperpnea) y acelerada, conocida como respiración de Kussmaul: se observa p. ej.
  • En pacientes con acidosis metabólica (p. ej.
  • Cetoacidosis).
  • Respiración disminuida (hipopnea): puede observarse en el contexto de una insuficiencia respiratoria, especialmente cuando se llega al agotamiento de los músculos respiratorios; en la siguiente etapa, se observa una respiración agónica (jadeo) y apnea.

Respiración de Cheyne-Stokes : respiración irregular en la que los movimientos respiratorios se vuelven más frecuentes y profundos progresivamente, para a continuación ralentizarse y volverse superficiales con episodios de apnea y pausas periódicas; es común tras un ACV, como síntoma de una encefalopatía metabólica, por fármacos y en la insuficiencia cardíaca.

  • Respiración de Biot: respiración rápida, superficial e irregular con períodos prolongados de apnea (10-30 s).
  • Tiene lugar como consecuencia de un aumento de la presión intracraneal, debido a una lesión en el sistema nervioso central a nivel del bulbo raquídeo o en un coma farmacológico.
  • Respiración interrumpida por inspiraciones profundas (suspirosa): entre las inspiraciones normales se observan inspiraciones y espiraciones profundas aisladas, a menudo con un suspiro audible.

Ocurre p. ej. en trastornos neuróticos y psicoorgánicos. Apneas e hipopneas durante el sueño →cap. II.I.

  • La disminución unilateral de los movimientos torácicos con movimientos normales del lado contralateral se observa en los siguientes casos:
  • 1) neumotórax
  • 2) presencia de líquido en la cavidad pleural
  • 3) fibrosis pleural extensa (fibrotórax).

Los movimientos paradójicos del tórax consisten en un hundimiento del tórax durante la inspiración y suelen incidir después de un traumatismo que haya provocado la fractura de >3 costillas en >2 sitios (tórax inestable) o tras la fractura del esternón. En ocasiones se asocian a otras causas de insuficiencia respiratoria.

  1. Patrón respiratorio. La inspiración es posible gracias al trabajo de los músculos respiratorios principales:
  2. 1) músculos intercostales externos (patrón respiratorio torácico predominante en las mujeres)
  3. 2) diafragma (patrón respiratorio abdominal predominante en los hombres).
  4. El patrón torácico es el único que se observa en casos de ascitis significativa, embarazo avanzado, tumores abdominales de gran tamaño y parálisis diafragmática.
  5. El patrón respiratorio abdominal predomina en los casos de espondilitis anquilosante, parálisis de los músculos intercostales y pleurodinia intensa.

Cuando los músculos respiratorios principales no son capaces de conservar el intercambio gaseoso a niveles normales, reciben el apoyo de los músculos respiratorios accesorios: los esternocleidomastoideos, los cuádriceps y los escalenos. Es posible observar el tiraje intercostal en una exploración física.

  • Para facilitar el trabajo de los músculos respiratorios accesorios, el enfermo estabiliza la cintura escapular apoyando los brazos en una superficie rígida (p. ej.
  • El borde de la cama).
  • En los casos de insuficiencia respiratoria crónica, puede desarrollarse una hipertrofia de los músculos respiratorios accesorios.

: Alteraciones del ciclo y del patrón respiratorio

¿Qué significan los estertores?

Estertores. Son pequeños ruidos chasqueantes, burbujeantes o estrepitosos en los pulmones. Se escuchan cuando una persona inhala. Se cree que ocurren cuando el aire abre los espacios aéreos cerrados.